La dermatóloga Elisa Pinto declara este miércoles como testigo en el juicio que se sigue en la Audiencia Nacional por la supuesta contratación del excomisario José Manuel Villarejo por parte del exconsejero de OHL, Javier López Madrid, con el objetivo de hostigarla.
Doce años después de que estallara el caso, con denuncias cruzadas de acoso, Pinto comparece tras lograr que prosperara esta causa por cohecho contra Villarejo y López Madrid, para los que solicita seis años de cárcel, mientras que la Fiscalía pide el archivo.
Por decisión del tribunal, la grabación de la vista solo captará a Pinto de espaldas, después de que se rechazara la petición de su abogada de que el juicio no se retransmitiera en directo por Internet.
López Madrid se presenta como víctima
La doctora declarará después de que, en la primera jornada del juicio, lo hiciera el propio López Madrid, que se presentó como víctima de acoso que atribuye a la dermatóloga, pese a que la denuncia que interpuso contra ella fue archivada.
Al borde del llanto, explicó que contactó con Villarejo por la “zozobra” que le causaban las continuas llamadas que recibían él, su mujer y amigos, en las que se le atribuían supuestas infidelidades, aunque negó haber contratado o pagado al excomisario.
Según sostuvo, Villarejo simplemente le escuchaba, y en una “situación dramática”, dijo, sentirse escuchado bastaba para rebajar la tensión.
Testigos clave y causa principal pendiente
En esta pieza se analiza únicamente la supuesta contratación de Villarejo, mientras que será en febrero cuando un juzgado madrileño juzgue la pieza principal, en la que ambos están acusados de amenazar y hostigar a Pinto para que retirara una denuncia por acoso. En ese procedimiento, la Fiscalía solicita 13 años y dos meses de cárcel para López Madrid.
Además de Pinto, este miércoles está previsto que declaren como testigos, a petición de la acusación, el amigo que puso en contacto a López Madrid con Villarejo, el presidente de Société Générale, Dámaso González, un empresario condenado en la trama Púnica y tres mandos policiales, entre ellos el comisario Andrés Gómez Gordo y el inspector Alberto Carba.
La acusación señala una anotación de Gómez Gordo —procesado en la trama Kitchen y exasesor de Dolores de Cospedal— sobre un contacto con el entonces número dos de Interior relativo a “la citación de Pepe en el caso de la loca”. Además, cuestiona la investigación de Carba, que en un informe exculpó a López Madrid y Villarejo del acoso a la doctora.