La Audiencia Nacional ha acordado prorrogar dos años más  la prisión preventiva para el exgeneral venezolano Hugo Armando Carvajal, conocido como El Pollo Carvajal, ante el elevado riesgo de que huya de la Justicia, al estar aún pendiente su extradición a Estados Unidos, país que lo reclama por delitos de narcotráfico.

El que fuera jefe de Contrainteligencia Militar de Venezuela en los gobiernos de Hugo Chávez y de Nicolás Maduro lleva dos años en prisión preventiva y el tribunal, tras celebrar esta semana una vista para estudiar si la prorrogaba, ha seguido el criterio de la Fiscalía y ha decidido extender esta medida hasta el límite máximo legal de cuatro años, que se cumplirían el 1 de abril de 2025.

La extradición de Carvajal a Estados Unidos, país que lo reclama por delitos equivalentes en España a pertenencia a organización criminal o pertenencia o colaboración con organización terrorista y tráfico de drogas, está pendiente del último recurso presentado por el exgeneral, que ha tratado de frenar la entrega por todos los medios, ahora ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH).

La sección tercera de lo Penal se sirve del mismo argumento que ya ha esgrimido en otras ocasiones para rechazar ponerle en libertad: el riesgo de fuga es patente dado que Carvajal estuvo en paradero desconocido casi dos años, entre 2019 y 2021.

La pista de Carvajal se perdió cuando esta misma sección rechazó entregarlo a Estados Unidos. El pleno de magistrados de la Sala de lo Penal de la Audiencia revocó al poco tiempo esa decisión, si bien, para entonces, el tribunal ya no lo pudo localizar hasta que en septiembre de 2021 fue detenido en Madrid, en un piso distinto de donde están empadronados su pareja y sus cinco hijos.

Esta situación de fuga permite deducir que podría volver a huir de la Justicia, dice el tribunal en el auto conocido este viernes, máxime cuando su extradición ya ha sido aprobada y "se han declarado suficientes las garantías solicitadas a las autoridades de los Estados Unidos en relación a la cadena perpetua".

La Sala, que recuerda que a Carvajal se le denegó el asilo en dos ocasiones, destaca la conducta "claramente dilatoria" del exgeneral, "encaminada a impedir la materialización de la entrega", incluso ofreciéndose -dice- como colaborador-denunciante en España, en relación a cuando pidió declarar ante un juez de instrucción de la Audiencia sobre la financiación de Podemos.

El juez lo aceptó y le tomó declaración, si bien esta misma Sala advirtió que su testimonio, en el que apuntó a exdirigentes de la formación morada, debía valorarse "con la prevención de perseguir un fin espurio, evitar que se materialice la extradición ya resuelta judicialmente y aprobada por el Gobierno de España".

El tribunal también ha rechazado que Carvajal tenga arraigo en España, uno de los aspectos que alegó su defensa para que lo pusiesen en libertad, dado que su pareja y sus hijos se empadronaron en el país en septiembre de 2021.