Mesa de Redacción Con cuidado
Hay días en los que lo del café mañanero puede ponerse de lo más interesante. Ante los parroquianos y un servidor, la foto de uno de los directivos de Air France con la camisa destrozada por unos trabajadores cabreados como monas y en el titular la información de que estos últimos van a ser perseguidos por la Justicia a causa de su acción. Y alguien de los presentes se pregunta: ¿no es violencia despedir a 2.900 personas? Otro de los que allí están recuerda que hace unos días vio un debate sobre la izquierda en televisión y se encontró con un músico veterano, conocido y respetado diciendo, medio en broma y medio en serio, que es momento de recuperar la guillotina. Y aquí es donde uno se tienta la ropa antes de abrir la boca porque en la barra del bar se pueden decir muchas barbaridades pero por la vida hay que andar con cuidado, máxime cuando uno sólo conoce a los que le rodean del cortado diario. Porque lo que yo me pregunto, sin abrir la boca, es a quién votan los que están conmigo. Está muy bien lo de despotricar y ponerse chulo a las nueve de la mañana cuando crees que nadie te escucha en un bar de barrio. Pero luego, amiguitos, hay que ser consecuente. Y las encuestas dicen, para las próximas generales, que en el Estado hay, siendo finos, mucho hipócrita.