Llevo tiempo pensando en la utilidad de la escalera y el ascensor exteriores del Palacio Europa, más allá de la lógica de subir hacia un destino. Por lo que he logrado averiguar, ese enlace exterior, que ocupa un espacio considerable frente a la entrada principal del edificio, unirá el aparcamiento subterráneo con la acera de la Avenida de Gasteiz y con la azotea ajardinada del nuevo bar-restaurante. Ese nuevo local de hostelería podrá tener un horario diferente al del centro de congresos, de ahí que nuestros munícipes hayan decidido realizar la infraestructura del tubazo en plena calle. No tengo la más remota idea de lo que ha podido costar al erario público la escalera de caracol y el ascensor, con el mismo panelado exterior que tiene parte de la fachada del Europa, pero tengo dudas de si a la larga no habría resultado más barato llegar a la terraza y al restaurante por el interior, asumiendo el coste de la vigilancia nocturna del interior. Paso de largo, por cierto, un par de detalles: aún nadie quiere hacerse cargo de la explotación de ese espacio hostelero, por lo que albergo dudas sobre su rentabilidad; y resulta excesivamente presuntuoso vender la azotea como el nuevo balcón de Vitoria, con vistas privilegiadas hacia la Avenida de Gasteiz, al parecer nuevo imán turístico de la ciudad.
- Multimedia
- Servicios
- Participación