la actualidad es caprichosa, a veces muy puñetera. Hace unos días, en el repaso diario de la prensa digital, llego a una web. Confluencia de noticias, a saber: “Colau retira el busto del rey Juan Carlos del Ayuntamiento”, “La UEFA sanciona al Barça con 30.000 € por las estelades en Berlín”, “Felipe VI exige ante Mas respeto a la ley”, “Mas: No nos hemos saltado la ley”, “Detenidos por corrupción tres Sumarroca, cofundadores de CDC”, “Romeva: “El acuerdo no dice que el president será Mas”, “CDC y ERC desautorizan a Romeva”, “Una de cada cuatro viviendas con renta baja sufre pobreza energética”. Catalunya está al pil pil este verano, ya saben. ¿Se acuerdan de cuando Catalunya era un oasis? No hace tanto. Coincidió, qué cosas, cuando Euskadi estaba al pil pil. Será el péndulo periférico. Pero vuelvo a la web, que en lugar destacado a la derecha tiene otro titular: “Muere el actor José Sazatornil, Saza”. La noticia viene acompañada, entre otras informaciones, de algunos vídeos de sus papeles más célebres, entre ellos, el de aquel empresario de La escopeta nacional de Berlanga. La actualidad es caprichosa, puñetera; a veces trazas una línea que une los puntos, aunque sea solo por jugar y sin ningún tipo de lógica fundamentada y descubres nuevas perspectivas.