Un antiguo trabajador sanitario del Reino Unido ha recibido una amonestación formal del organismo británico que vela por los derechos de privacidad después de que intentara vender el historial médico de la princesa de Gales, Kate Middleton, esposa del heredero de la corona, el príncipe Guillermo.
La llamada Oficina del Comisionado de Información (ICO, por sus siglas en inglés) informó hoy de que el sanitario que recibió la amonestación, que en el Reino Unido sirve como una forma de sanción sin ir a juicio, trabajó en la London Clinic donde la princesa fue sometida a una operación abdominal en enero de 2024. Según adelantó hoy el tabloide 'The Mirror', al menos un miembro del personal de la clínica privada londinense intentó acceder a la información médica de la princesa mientras ella era paciente en 2024.
Conclusión de la investigación penal
El organismo regulador dijo que "ha concluido su investigación penal sobre la obtención y divulgación ilícita de información médica a un tercero sin el consentimiento del responsable del tratamiento de datos, en relación con una infracción denunciada por la London Clinic en marzo de 2024". Tras una investigación, la ICO emitió la amonestación formal al sanitario, cuya identidad no ha salido a la luz pero que ya ha sido despedido por el centro médico.
Su conducta, agregó la ICO, implicó el "uso indebido deliberado de información personal altamente sensible y el ofrecimiento de divulgarla a cambio de un beneficio económico, lo que representa una clara violación de la confianza". En este caso, el organismo "concluyó que una advertencia era la respuesta coercitiva apropiada y proporcionada".
El director ejecutivo de regulación de la ICO, Ian Hulme, dijo que las personas deben poder confiar en que la información personal que proporcionan a los centros de salud está segura y protegida.
"Cuando se rompe esta confianza, es justo que la ley nos permita actuar. No dudaremos en iniciar un proceso penal cuando sea necesario y proporcionado", añadió. Tras la operación a la que Middleton fue sometida, cuyos detalles nunca fueron revelados, la princesa no fue vista durante casi tres meses hasta que en marzo de 2024 grabó un vídeo en el que explicaba que le habían diagnosticado un cáncer y que los médicos le habían aconsejado someterse a un tratamiento de quimioterapia preventivo. En enero de 2025, aseguró que su cáncer estaba en remisión y que estaba centrada en su plena recuperación, lo que le ha permitido reanudar muchos de sus compromisos oficiales.