Naciones Unidas ha reclamado a Israel la liberación "inmediata e incondicional" del activista español-palestino Saif Abukeshek y del brasileño Thiago Ávila, miembros de la Global Sumud Flotilla interceptada la semana anterior en aguas internacionales. La exigencia del organismo coincide con un agravamiento extremo en el estado de Abukeshek, quien este miércoles ha iniciado una huelga seca y ha dejado de beber agua como forma de protesta por su actual situación procesal.
Thameen al Kheetan, el portavoz de la oficina de Volker Turk —Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos—, recalcó que "mostrar solidaridad e intentar llevar ayuda humanitaria a la población palestina en Gaza, que la necesitan urgentemente, no es un crimen". El portavoz instó a las autoridades israelíes a poner fin al uso de la "detención arbitraria" y a su legislación antiterrorista vaga, calificándola de inconsistente con el Derecho Internacional de los Derechos Humanos. "Los inquietantes relatos de los graves maltratos sufridos por Abukeshek y Ávila deben ser investigados", remachó Al Kheetan.
El endurecimiento de la protesta de Abukeshek se produce tras el rechazo de un tribunal de la ciudad de Beersheba a la apelación presentada por su defensa. El activista se negó a ingerir líquidos desde la mañana de este miércoles, sumando esta medida a la huelga de hambre que mantiene junto a Ávila desde el pasado 30 de abril. Según el equipo legal de la organización Adalah, el tribunal desestimó los argumentos sobre la ilegalidad de la captura en aguas internacionales, pese a que la defensa esgrimió que ambos fueron "secuestrados" a mil kilómetros de la costa en un buque bajo bandera italiana, lo que situaría el caso bajo jurisdicción de Roma.
Violación del Derecho del Mar
La situación jurídica de los dos detenidos marca un precedente inédito. Por primera vez, Israel atribuye posibles delitos de terrorismo a participantes de una flotilla humanitaria, investigándoles por "asistir al enemigo en periodo de guerra" o "servir a una organización terrorista". Hasta ahora, estos activistas solo se enfrentaban a expedientes administrativos para su expulsión. Moatasem Zidan, abogado de Adalah, advirtió que avalar esta detención daría "mano libre" a Israel para capturar personas fuera de su territorio nacional, constituyendo "una clara violación de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, que estipula que solo el Estado del pabellón puede ordenar la detención o el embargo de un buque, incluso con fines de investigación". "El gobierno italiano ya ha condenado la acción israelí por considerarla ilegal", añadía Adalah.
Por su parte, la relatora de la ONU Francesca Albanese calificó de "criminal" la captura y llamó a la movilización internacional: "Toda la presión que se necesita debe venir de Europa. O se respetan las normas del Estado de derecho o se trata de barbarie". Albanese denunció que las prisiones israelíes funcionan como "centros de tortura" y exigió la libertad de los activistas. Mientras los 173 integrantes restantes de la flotilla fueron desembarcados en Grecia, Abukeshek y Ávila permanecen en el centro de Ashkelón bajo investigación del Shin Bet, a la espera de una nueva vista judicial prevista para el domingo 10 de mayo.