La organización Global Sumud Flotilla y un grupo de activistas han exigido la libertad del activista palestino-español Saif Abukeshek y del brasileño Thiago Ávila y han denunciado las vejaciones que han narrado los 176 civiles desarmados que viajaban con ellos en la flotilla asaltada en aguas griegas.

La portavoz de la iniciativa ciudadana Global Sumud Flotilla, Ana María Martín, ha anunciado concentraciones para este miércoles y para el próximo domingo, una petición urgente de actuación después de que la justicia israelí prorrogase este martes su arresto.

Dos activistas presos

Los dos activistas viajaban en una nueva flotilla de Global Sumud con destino a Gaza que fue interceptada el pasado jueves en aguas griegas, pero fueron los únicos de las 176 personas a bordo que fueron trasladados a Israel, donde permanecen detenidos.

"Eran 22 barcos, 176 civiles desarmados, secuestrados por un barco israelí, que han denunciado torturas", ha resumido Martín, quien ha relatado que los dos activistas han denunciado que en su arresto sufren "aislamiento, torturas e interrogatorios" por parte del ejército israelí.

La portavoz de la Global Sumud ha pedido la movilización ciudadana y la acción gubernamental para ayudar a los dos activistas y ha recordado que están en una prisión "por defender los derechos humanos". Ha adelantado que, de manera paralela, los esfuerzos se centran también desde Grecia en reorganizar la misión: "No nos da miedo porque tenemos la verdad y la legitimidad".

Concentraciones

La organización ha convocado una concentración para las 20:30 horas de este miércoles ante la subdelegación del Gobierno en Granada para exigir la libertad de los dos detenidos y otra concentración, para el próximo domingo, en la céntrica Fuente de las Batallas.

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Protestas y disturbios tras la interceptación de la Flotilla Global Sumud Agencias

"Además de las convocatorias, desde Andalucía también aportamos personas que están poniendo el cuerpo hoy para llegar a Gaza con ayuda humanitaria", ha añadido la portavoz, que ha recalcado que no existe un proceso de paz real si no se permite la llegada de ayuda, médicos, profesores o alimentos.

También ha exigido soluciones Gádor Flores, la mujer del bombero Paco Joya, un granadino que viajaba en la flotilla retenida la semana pasada y que espera ahora en Grecia con sus compañeros hasta intentar reorganizar la misión. "Fue detenido con 176 personas, entre Saif y Thiago, por un buque criminal genocida en aguas griegas", ha lamentado Flores, que ha definido los hechos como un rapto. "Pidieron auxilio y nadie se lo dio", ha añadido Flores, a quien su marido relató este martes que los tuvieron a todos durante horas de rodillas y con la cabeza hacia abajo.