A tres días de que expire el alto el fuego decretado por Estados Unidos para alcanzar un acuerdo de paz con Irán, las negociaciones han quedado dinamitadas. La Armada estadounidense atacó y se apoderó este domingo de un buque de carga de bandera iraní cuando intentaba atravesar el bloqueo naval del estrecho de Ormuz, lo que ha llevado a Teherán a descolgarse de cualquier solución dialogada.

“Hoy, un buque de carga de bandera iraní llamado 'Touska', de casi 900 pies de largo y con un peso similar al de un portaaviones, intentó burlar nuestro bloqueo naval, y no les salió nada bien”, informó Donald Trump en un mensaje en Truth Social.

Según el presidente estadounidense, la tripulación iraní “se negó a escuchar”, por lo que el buque fue atacado en aguas del Golfo de Omán, y en este momento se encuentra “bajo custodia” de la Marina estadounidense.

La embarcación tiene sanciones del Tesoro de Estados Unidos “por su historial previo de actividades ilegales”. Trump añadió que el destructor de la Armada Spruance la detuvo en seco “abriendo un agujero en la sala de máquinas”, y que actualmente están verificando la carga que transportaba.

Reunión en Islamabad

Horas antes de este incidente, el mandatario norteamericano había anunciado una reunión de alto nivel prevista para este lunes en Islamabad, calificándola como la “última oportunidad” para alcanzar una salida dialogada al conflicto. En un tono inusualmente agresivo, Trump advirtió que, de no lograrse un acuerdo satisfactorio, ordenará atacar la infraestructura civil del país persa, asegurando que “volará el país por los aires”.

El presidente confirmó el envío a la capital paquistaní de una delegación norteamericana, liderada por el vicepresidente JD Vance, su yerno Jared Kushner y su enviado especial Steve Witkoff. El objetivo era reanudar las negociaciones antes de que finalice el miércoles el alto el fuego pactado el pasado 8 de abril. 

“Estamos ofreciendo un trato justo, pero si no lo aceptan, Estados Unidos destruirá todas las centrales eléctricas y todos los puentes de Irán”, sentenció el presidente en su red social. 

El magnate estadounidense ha dejado claro que no repetirá el “error” de la administración de Barack Obama y se niega en rotundo a liberar los fondos iraníes congelados como gesto de buena voluntad. Sus exigencias son innegociables: la entrega total del uranio enriquecido almacenado por Irán y la reapertura permanente del estratégico estrecho de Ormuz.

Irán ve lejos el acuerdo

Pero el ataque al buque iraní ha llevado a Teherán a suspender las negociaciones de paz, según comunicó la agencia pública de noticias del país, IRNA.

El incidente echa más leña al fuego. Irán ve “muy lejos” un acuerdo final mientras continúe el bloqueo marítimo de EE.UU. contra los puertos iraníes, según dijo el jefe de la delegación negociadora y presidente del Parlamento iraní, Mohamed Baqer Qalifab. 

En una entrevista concedida a la radiotelevisión estatal iraní, IRIB, señaló que “persisten muchas diferencias y algunos puntos fundamentales siguen sin resolverse”. Insistió en que “Estados Unidos debe ganarse la confianza del pueblo iraní” y “abandonar el enfoque del unilateralismo autoritario”. 

Mientras tanto, continúan las acusaciones mutuas de violación de la tregua. Trump acusó a Teherán de ordenar el bloqueo del estrecho de Ormuz poco después de reabrirlo y de atacar el pasado sábado petroleros con banderas de Francia y Reino Unido, mientras que India también denunció ataques a sus buques. 

Por su parte, el portavoz de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, calificó el cerco naval estadounidense como un “acto criminal e ilegal” que constituye un castigo colectivo contra la población y un crimen de lesa humanidad según la Carta de la ONU. 

A pesar de la retórica bélica, Pakistán, en su rol de incansable mediador, sigue intensificando los esfuerzos diplomáticos. El ministro de Exteriores paquistaní, Muhamad Ishaq Dar, mantuvo una conversación telefónica con su homólogo iraní, Abbas Araqchi, subrayando la necesidad de mantener el diálogo para evitar que se produzca una catástrofe regional.