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Fallece un casco azul indonesio de la FINUL en el sur del Líbano tras la explosión de un proyectil

El Ministerio de Exteriores de Indonesia condena "enérgicamente" lo sucedido y pide una "investigación exhaustiva y transparente"

Fallece un casco azul indonesio de la FINUL en el sur del Líbano tras la explosión de un proyectilEP

Las autoridades de Indonesia han exigido este lunes abrir una investigación sobre la muerte de uno de sus 'cascos azules' de la Fuerza Interina de Naciones Unidas para Líbano (FINUL) por la explosión de un proyectil, que también ha herido gravemente a otro miembro de la misión en el distrito de Marjayún, en Nabatiye, a medida que continúan los ataques israelíes en el sur de Líbano.

El Ministerio de Exteriores de Indonesia ha condenado "enérgicamente" lo sucedido y ha pedido una "investigación exhaustiva y transparente", lamentando que los 'cascos azules' fueran víctimas de un "impacto indirecto de artillería cerca de sus posiciones en la zona".

COORDINACIÓN CON FINUL

"Esto se produjo a medida que avanzan los ataques entre las fuerzas israelíes y grupos armados en el sur de Líbano", ha afirmado el ministerio, señalando que se está coordinando con la FINUL para garantizar la pronta repatriación de los restos del fallecido y la atención médica a los heridos.

"La seguridad y protección de los soldados de paz de Naciones Unidas debe ser plenamente respetada en todo momento, de conformidad con el Derecho Internacional. Cualquier agresión contra los miembros de misiones de paz es inaceptable y socava los esfuerzos colectivos por mantener la paz y la estabilidad", ha destacado.

LLAMADO A LA DIPLOMACIA

Además, Indonesia ha vuelto a condenar los ataques de Israel en Líbano y ha pedido a todas las partes respetar la soberanía e integridad territorial del país, así como poner fin a los ataques contra población e infraestructuras civiles, con el objetivo de "retomar el diálogo y la diplomacia para evitar una mayor violencia" en la región.

Las autoridades libanesas han elevado a cerca de 1.200 los muertos por la oleada de bombardeos y operaciones terrestres lanzadas por Israel en respuesta al disparo de proyectiles por parte de Hezbolá, tras el asesinato del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, en la ofensiva lanzada el 28 de febrero junto a Estados Unidos. Israel había lanzado durante los últimos meses decenas de bombardeos contra Líbano, argumentando que actúa contra actividades de Hezbolá, aunque autoridades libanesas, Hezbolá y Naciones Unidas han condenado estas acciones pese al alto el fuego alcanzado en noviembre de 2024.