El caso del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, a quien Estados Unidos anunció hoy que juzgará tras su captura este sábado en Caracas, evoca los precedentes de mandatarios y exmandatarios procesados por la justicia estadounidense, como el panameño Manuel Antonio Noriega, el guatemalteco Alfonso Portillo y el hondureño Juan Orlando Hernández.

La fiscal general estadounidense, Pam Bondi, recordó hoy la acusación formal que desde 2020 pesa sobre Nicolás Maduro por cuatro cargos, incluido el de conspiración para el narcoterrorismo, y ha incluido también en esa imputación a la primera dama, Cilia Flores, capturada junto a su marido en una operación especial este sábado.

Precedentes de líderes procesados en EE.UU.

  • Manuel Antonio Noriega (Panamá, 1983-1989): Fue jefe de facto del país y mantuvo una relación ambigua con EE.UU., colaborando con agencias de inteligencia mientras consolidaba un régimen autoritario marcado por censura, represión política y corrupción. En 1989, EE.UU. lanzó la "Operación Causa Justa", capturándolo en 1990. Fue juzgado y condenado en EE.UU., y posteriormente enfrentó procesos en Francia y Panamá.
  • Alfonso Portillo (Guatemala, 2000-2004): Su gobierno estuvo marcado por escándalos de corrupción. Tras dejar el cargo, fue acusado de malversar millones de dólares de fondos públicos. En 2008 fue extraditado a México y luego a EE.UU., donde se declaró culpable de lavado de dinero y fue enviado a prisión. Tras cumplir la sentencia, regresó a Guatemala.
  • Juan Orlando Hernández (Honduras, 2014-2022): Al concluir su mandato, fue acusado de conspirar para el tráfico de drogas, posesión de armas y vínculos con organizaciones criminales. En 2022 fue arrestado en Honduras y extraditado a EE.UU., donde en 2024 fue declarado culpable y condenado a 45 años de prisión, quedando liberado en diciembre de 2025 mediante indulto presidencial.

Otros casos relevantes incluyen a Rafael Leonardo Callejas (Honduras) y Alejandro Toledo (Perú), procesados en EE.UU. por corrupción y sobornos relacionados con la FIFA y Odebrecht, respectivamente.

Sentencias y consecuencias judiciales

Toledo fue extraditado en 2023 a Perú y condenado a 20 años y 6 meses de prisión por sobornos, sumando posteriormente una segunda pena de 13 años y 4 meses por lavado de dinero, cumplidas de forma concurrente, resultando en un tiempo efectivo de prisión de algo más de dos décadas. Los casos de Noriega, Portillo y Hernández muestran un patrón: los expresidentes latinoamericanos han sido procesados y condenados en EE.UU. por delitos relacionados con narcotráfico, corrupción y lavado de dinero, lo que podría anticipar el desarrollo del caso contra Maduro y Cilia Flores.