El baloncesto femenino es, posiblemente, el deporte preferido en Álava entre las niñas en edad escolar y federado con más de 3.000 licencias pertenecientes a un buen número de equipos. El Araski, el CB Araba, el Baskonia y el Zaraobe son los referentes actuales más importantes en la pirámide del deporte de la canasta en el territorio, aunque no se puede obviar el trabajo desarrollado por varios colegios con tradición en esta disciplina gracias a la progresión de muchas niñas que empiezan a despuntar en edades tempranas. Si bien cada vez que nuestras jóvenes jugadoras compiten en torneos fuera de Vitoria las cosas no suelen salir excesivamente bien a nivel de resultados, hay motivos suficientes como para pensar que el basket femenino goza de una buena salud. Básicamente porque también supone una manera idónea para formarse como persona, adquirir valores saludables en la vida y fortalecer el crecimiento personal. Pues bien, el posible descenso del Araski a la Liga Femenina Challenge amenaza con suponer un duro varapalo tras una década en la élite que ha consolidado a Vitoria como una referencia a nivel estatal. Quedan dos jornadas en busca del milagro y la esperanza es lo último que se pierde para un equipo que la pasada campaña ya se salvó por los pelos.