Síguenos en redes sociales:

Mesa de Redacción

Oscar San Martín

Del infierno al cielo

Únicamente el fútbol puede provocar un cambio tan radical en el estado de ánimo como el que le tocó padecer este domingo en Balaídos al alavesismo, condenado a otro taquicárdico y angustioso final de temporada si el equipo no lo remedia en las próximas jornadas gracias a una buena tacada de puntos. De verlo todo negro y temerse lo peor en el descanso con un Alavés completamente superado en todas las facetas a protagonizar una resurrección inolvidable ante el Celta que ni el más optimista de los albiazules soñaba. Y todo ello tras la cirugía aplicada por Quique Sánchez Flores, que devolvió el aliento al plantel con cuatro cambios atinados. Entre las novedades que revolucionaron la tarde, me gustó especialmente Diabate, que sí o sí debe ser el primer recambio para Toni y Boyé en la segunda mitad con el fin de insuflar más fuerza al ataque. Queda mucha tela que cortar en las nueve jornadas restantes, pero la permanencia estará al alcance de la mano con el espíritu, el carácter y la pasión que demostraron los babazorros en la segunda mitad. Si finalmente el objetivo se hace realidad, todos recordaremos esta remontada como el día que el Glorioso ahuyentó los fantasmas. El golazo de Abde y la mano del santo Sivera han abierto las puertas del cielo.