BASKONIA
El eterno ‘casting’ en el puesto de base
La vuelta de Javier Vizcaino En confianza
Cuatro letras a...Pablo González
ompañero retenido arbitrariamente en una celda polaca desde hace ya tres semanas: No me vendré arriba con monsergas sobre la libertad de prensa o de expresión. Su caso es mucho más simple. Va de derechos aún más básicos. Las autoridades de un país que pertenece a la Unión Europea lo mantienen encerrado bajo una difusa acusación de espionaje para los rusos. En todo este tiempo ha tenido un contacto mínimo con su abogado y otro con el cónsul de España en la zona. Sorprende, con todo, la sordina que se le ha aplicado a su caso por estos pagos, llegando a lo sangrante cuando en la televisión pública española olvidaron mencionarlo al hacer la lista de periodistas muertos o secuestrados desde el comienzo de la invasión de Ucrania.