El lavavajillas es un electrodoméstico que usamos a diario para limpiar platos, vasos, cubiertos. etc., A pesar de su uso constante, lo cierto es que a menudo pasamos por alto de qué manera colocamos todos estos objetos en su interior. Porque, aunque no lo parezca, el orden y la posición en la que se hace sí que importa.
Por lo tanto, para garantizar que el proceso de limpieza ha tenido éxito y que tenemos todo reluciente, además de para asegurar que el propio electrodoméstico no ha sufrido daños, hay que seguir varios criterios a la hora de meter nada dentro.
Un método eficaz para el lavavajillas
Un vídeo viral del perfil de Instagram del perfil conocido como @electro_angel_oficial, dedicado al mundo de la electrónica, ahorro de energía y otras cuestiones similares, expone todas las claves del uso correcto del lavavajillas y de su limpieza.
A través de unos sencillos pasos, repasa cómo es el orden que se debe seguir para que el lavavajillas quede completamente organizado y que todo lo que hemos dejado en su interior encaje perfectamente.
Los platos y cubiertos en su sitio
“Lo que nadie te dijo es tu lavavajillas: llevas toda la vida colocando mal la vajilla y ni lo sabías”, plantea @electro_angel_oficial. En sus palabras, en la bandeja inferior, los platos siempre miran hacia adentro: “Pónlos en este orden: uno grande, uno pequeño, uno grande, uno pequeño”, apunta.
Pero también recomienda ser precavido: “Si los amontonas por tamaño, el agua rebota y no limpia el corazón del plato, cuidado con el plástico, siempre ponlo en la bandeja de arriba. Porque, si lo pones en la bandeja de abajo, el calor te lo va a devolver con una forma muy creativa”, matiza.
“Para los cubiertos, anota muy bien esto: los cuchillos siempre con el mango hacia arriba, por seguridad y para cuidar sus hilos; los tenedores y cucharas con el mango hacia abajo. Tenemos que el agua golpea por donde realmente comes”, puntualiza el experto.
El proceso final
Asimismo, cuando este electrodoméstico acaba su tarea, hay que esperar un momento: “Cuando termine, no lo abres desesperado. Espérate por lo menos para que se enfríe: si golpeas la vajilla caliente, se rompe más fácil”, sigue.
Para solucionarlo, basta de prelavado. El experto indica que solo “hay que eliminar los restos sólidos: si los enjuagas, aparte de derrochar agua, el lavavajillas cree que están los platos limpios”.
Por otro lado, el especialista recomienda que el detergente haga su trabajo: “Estos plásticos de la bandeja superior nunca se deben quitar, porque colocarás de lujo las copas delicadas. Recoge estos plásticos y te cogerán muchos más vasos”, finaliza.
¿Es mejor usar el lavavajillas o fregar a mano?
Si nos fijamos en su impacto en el medio ambiente, aunque los lavavajillas utilizan electricidad, cabe decir que los modelos modernos están preparados para minimizar el consumo de energía y agua.
Por otro lado, lavar a mano genera desperdicio de agua y consume energía al calentarla. En términos de gasto , los lavavajillas exigen una inversión inicial y gastos continuos de detergente específico, pero a largo plazo se compensan.
Aun así, la elección depende de las circunstancias individuales. Para aquellos preocupados por el ahorro de agua y energía, y que valoran la eficacia, el lavavajillas es la mejor opción.