Como viene siendo costumbre los últimos años, se avecina un verano largo en las oficinas de Zurbano, ya que la plantilla del Baskonia que terminó eliminada del play off el pasado jueves ante el Joventut en poco o nada se parecerá a la que arranque la próxima temporada los días 19 y 20 de septiembre para disputar la Supercopa en Badalona.
Como admitió el propio técnico azulgrana Paolo Galbiati tras la eliminación para justificar lo difícil que le había resultado dirigir al equipo los últimos meses, “varios jugadores tienen firmados ya contratos importantes con otros clubes”, y esos jugadores son precisamente los que conforman la columna vertebral del equipo y lo lideraron a la consecución de la Copa del Rey.
Concretamente, Galbiati quiso tener un detalle con Timothé Luwawu-Cabarrot y Mamadi Diakite al sustituirlos al término del encuentro contra el Joventut para que tuvieran la oportunidad de despedirse de la afición en su último partido como azulgranas.
El alero francés ha despertado el interés de media Europa al erigirse esta campaña en el máximo anotador de la ACB y el cuarto máximo de la Euroliga. El líder del equipo, la prolongación de Galbiati sobre la cancha y el referente ofensivo del equipo, ha sido relacionado con varios equipos de la máxima competición europea, siendo el Asvel, que va a elevar su presupuesto exponencialmente, el que ha ganado muchos enteros en las últimas semanas para firmarlo.
Mamadi Diakite, a pesar de haber negado recientemente haber firmado con ningún equipo, se marchará las dos próximas temporadas al Dubái Basketball. Otra de las piezas angulares ha sido Trent Forrest, MVP de la Copa del Rey. En su caso, en Turquía dan por hecho su fichaje por el Fenerbahce de cara al próximo curso.
Luwawu-Cabarrot y Forrest terminan contrato este verano, por lo que dejarán Vitoria-Gasteiz como agentes libres, mientras que Diakite cuenta con contrato para el curso que viene y una cláusula de rescisión que al menos dejará algo de dinero en las arcas del Baskonia.
Otro pilar que también abandonará el equipo salvo sorpresa es Matteo Spagnolo, que pondrá rumbo a la liga universitaria norteamericana (NCAA) para jugar en la universidad de Nebraska. Eso sí, la competición norteamericana e incluso los políticos se están moviendo para frenar esa llegada masiva de jugadores europeos mayores de 21 años y no es descartable un cambio en los criterios de selección que trastoque los planes de Spagnolo. Si eso sucede, el ex del Alba Berlín tiene contrato hasta 2028 con el Baskonia.
Otro que saldrá es Markquis Nowell, que apenas ha contado para el equipo desde la llegada de Kobi Simmons y que, con el segundo renovado a falta de comunicado oficial, no tendrá hueco en la dirección de juego del Baskonia, que cuenta con la posibilidad de cortar su contrato este verano. También apunta a tener su futuro lejos de Vitoria Jesse Edwards, que llegó como recambio temporal para Khalifa Diop y no ha cumplido con las expectativas con un escaso rendimiento.
Sí que ha convencido otro fichaje temporal como Eugene Omoruyi, uno de los hombres de confianza de Paolo Galbiati que se ha ganado con su excelente rendimiento el cariño de la afición baskonista. Eso sí, no tiene contrato para el curso que viene y no será fácil renovarlo teniendo en cuenta que su cotización ha crecido notablemente.
Gytis Radzevicius, por su parte, también termina contrato este verano. El club tiene la posibilidad de extender unilateralmente su vinculación por un año más, pero su continuidad genera dudas tras no haber sido un jugador diferencial.
Todo esto deja a Rafa Villar, Kobi Simmons –aún sin oficialidad–, Markus Howard, Tadas Sedekerskis, Clement Frisch, Rodions Kurucs y Khalifa Diop como únicas piezas para el puzle. Siete jugadores sobre los que construir la nueva plantilla de los cuales cuatro (Howard, Sedekerskis, Diop y Frisch) han tenido un papel residual en los momentos importantes de esta campaña, bien por problemas de lesiones, bien por sus prestaciones.
Incluso en el caso de que el secretario técnico –cuya identidad aún no está definida con Xevi Pujol cerca del Barça– quiera prescindir de uno de ellos, el trabajo de buscarle salida y encontrar un sustituto se acumulará también a la extensa lista de tareas que tendrá este verano el club gasteiztarra.
Si el mercado pasado se vivió una pequeña revolución con nueve caras nuevas incluyendo al entrenador y al secretario técnico, este no se quedará atrás.