El 6 de julio de 2026 quedará grabado en la historia de Lascaray-LEA, una empresa con más de 200 años a sus espaldas y que vio cómo un incendio destrozaba parte de sus antiguas instalaciones. Pero eso, ya es otra historia. Este lunes comenzaron los primeros trabajos de preparación del terreno sobre el que se levantará la nueva planta en el polígono industrial de Jundiz.

Después del incendio que destruyó la fábrica el 20 de junio de 2025, este paso tiene un significado que “va mucho más allá del inicio de una obra: hace realidad nuestro renacimiento. Es el momento en el que el esfuerzo, la resistencia y el compromiso de tantas personas empiezan a tomar forma sobre el terreno”, explican desde la compañía en sus redes sociales.

Primeros pasos

En principio, el calendario incluye varios hitos a tener en cuenta que se desarrollarán en las próximas horas. Según avanza la propia compañía, el martes técnicos de la empresa y de la administración están citados para firmar formalmente el acta oficial de inicio de obras. Será un acto sencillo, de los muchos que se hacen cada día, pero “para nosotros profundamente simbólico para una empresa nacida en 1823 y arraigada a esta ciudad, a este territorio, desde hace más de 200 años”.

Recreación de las nuevas instalaciones de LEA DNA

Sea como fuere, y una vez cumplimentados los primeros pasos preparatorios y administrativos, comenzará la construcción de las nuevas instalaciones. La nueva planta se proyecta sobre 45.000 metros cuadrados de superficie productiva. Será una instalación moderna, tecnológica, digital, automatizada y sostenible. Un espacio pensado para producir mejor, crecer, innovar y responder a los nuevos retos de la compañía.

Un poco de historia

La empresa Lascaray opera comercialmente bajo su marca LEA (La Estrella Alavesa). Es la empresa en activo más antigua del País Vasco y una de las firmas más longevas de toda España, habiendo conmemorado su bicentenario en el año 2023.

Fundada en Vitoria-Gasteiz en 1823 por Juan Bernardo Lascaray, esta histórica compañía familiar –actualmente bajo la dirección de la sexta generación– ha sabido conjugar la tradición con la innovación tecnológica a lo largo de más de dos siglos.