Conciertos, talleres, arte, gastronomía y cine darán a conocer la cultura saharaui en Vitoria el próximo 5 de septiembre con Desertia Fest, el festival que organiza la asociación juvenil Desertia, cuya segunda edición regresa con un cambio de ubicación: en el recinto ferial de Mendizabala, en lugar del parque de Arriaga.

Será de 10.00 a 22.00 horas, con entradas por cinco euros que se pueden adquirir en la página web de Fundación Vital, que es la principal entidad impulsora de este evento que busca acercar y mostrar la cultura saharaui desde una mirada diversa y participativa y que también cuenta con el apoyo del Ayuntamiento, de Euskal Fondoa y de WikiEmakumeok.

CON JAIMAS

Allí no habrá grandes escenarios, sino jaimas, como la de cuidados, la del té, la de los pequeños nómadas, donde habrá pintacaras y cuentos tradicionales saharauis, además del punto violeta de Emaize para la prevención de violencias sexistas y de diferentes talleres.

Entre ellos, de bailes tradicionales, pintado de vasos de té, tatuajes de henna tradicional y hasta de un 'bercholari saharaui', con el escritor Alisari Meselmu.

También se pintará un mural colectivo, habrá un rincón de comunidad, que agrupará a diez asociaciones de saharuis, y otros espacios en los que empresarias podrán vender sus productos y diferentes creadoras, de la literatura y pintura, darán a conocer su talento así como la riqueza de su cultura a través de diferentes lenguajes creativos.

Y lo mismo pasará con los conciertos y propuestas artísticas contemporáneas con la cantante Suilma Aali, el rapero Yslem Hijo del Desierto, Haiyu y artistas africanos invitados como DJ Eromena, Cheikh Reflex y DJ Mo Reflex.

Además, en esta ocasión también estará el podcast Vienen los Marrones para que puedan entrevistar a diferentes personas saharauis y habrá foodtrucks de comida halal.

Se terminará con una noche de cine. En concreto, con proyección de series saharauis, y con una charla para resaltar también cómo es posible rodar en uno de los "desiertos más áridos del mundo".

PASAPORTE

Para viajar a través de los diferentes espacios, con un diseño sin barreras arquitectónicas, como novedad, se dotará a cada asistente de un pasaporte, como símbolo del que carecen a día de hoy las personas saharauis al ser consideradas apátridas. En él se podrán pegar los sellos como recompensa por participar en las diferentes actividades.

"El tema central es que lleguemos a disfrutar de nuestra diversidad y que nadie cuestione nuestra identidad", explicó Mutse Chouwey Mohamed, creadora de Desertia, que este lunes en la presentación del festival, acompañada de Arantxa Ibañez de Opacua, directora de Vital Fundazioa, y de Itsaso Andueza, técnica de Cooperación en Euskal Fondoa, recordó cómo este proyecto nació hace cuatro años como una cuenta de Instagram.

En esta red social empezó compartiendo películas, libros, música y podcasts hechos por personas saharauis, pero pronto entendió que no se trataba solo de difundir contenido, sino de construir una red. "Y el año pasado nos preguntamos si todo eso se podía convertir en algo tangible".

Así surgió este festival con el objetivo de generar espacios de representación cultural, fortalecer el tejido artístico saharaui y crear puentes entre comunidades a través del encuentro y la participación. 

TRANSFORMACIÓN SOCIAL

"Es un proyecto cultural dedicado a la difusión de la cultura saharaui, visibilizando el trabajo de creadoras, artistas, escritoras y colectivos sociales", resumió Ibáñez de Opacua que destacó la importancia de la cultura a la hora de generar diálogos entre diferentes que generen una transformación social.

"Una línea que tenemos muy clara que debemos apoyar. Es un proyecto que se ha pensado para todas las personas. Además, está impulsado por jóvenes y busca la participación ciudadana".

Por su parte, Andueza resaltó el compromiso de Euskal Fondoa "desde hace décadas con el pueblo saharaui", por la situación humana que viven, en campamentos de refugiados, "para no dejar de preservar y de cuidar su cultura y en el que su juventud será las protagonista de su propia historia. Esta es una ocasión muy buena para conocernos mejor y tender más puentes. Creo que va a ser un día superespecial y diferente a lo que estamos acostumbrados a ver", animó.