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Fallece el repostero Luis López de Sosoaga, creador de goxua, el postre alavés más famoso

Este viernes se ha conocido esta triste noticia de la muerte de uno de los pasteleros más queridos y distinguidos de Álava

Fallece el repostero Luis López de Sosoaga, creador de goxua, el postre alavés más famosoRedacción DNA

Agur aLuis López de Sosoaga, uno de los reposteros más famosos, distinguidos y queridos de Álava y también a uno de los creadores de uno de los postres más famosos de Euskadi: goxua.

Como contaba con orgullo, la inspiración del mismo le surgió en Barcelona "cuando fui a formarme, y cuando iba a comer a todos los sitios, me ponían crema catalana". Él se empeñó en que tenía que hacer un postre que fuera en cazuela de barro y lo logró con esta dulce creación: que se elabora con nata, bizcocho, crema pastelera y caramelo líquido.

Goxua

Sobre una base de nata, como manda su receta, se pone una capa de bizcocho, después se vierte una capa de crema pastelera y finalmente se le echa caramelo líquido por encima, pero sin tostar para que quede crujiente, como así sucede con la crema catalana.

Ayer, jueves, extrañó mucho su ausencia en uno de los actos que nunca se perdía: la recepción en el Ayuntamiento y Diputación de la tradicional tarta de San Prudenciopor parte de la Asociación de Pasteleros y Confiteros Artesanos de Álava. 

CREATIVIDAD HASTA EL FINAL

Su faceta creativa no le faltó en sus últimos años, porque cada año, en colaboración con la Cofradía de la Virgen Blanca, participa en la presentación de postres por la patrona de Vitoria, como los kotxotxos, rescatando una antigua receta, o los 'Suspiros de La Blanca'.

López de Sosoaga era la cuarta generación de una saga de pasteleros que abrió la Pastelería Sosoaga en 1886, en un primer local en Portal del Rey. Hoy tiene dos tiendas en la calle Diputación y Rioja y un obrador en la calle Ascartza.

Gracias a su maestría, recibió innumerables distinciones y reconocimientos como la Medalla de Oro de Barcelona y Castellón, el Celedón de Oro en 1998 o la distinción como Cofrade de Honor de la Patata Alavesa.

También ha sido durante varias décadas presidente de la Asociación de Pasteleros de Álava, contribuyendo al impulso y reconocimiento de la pastelería alavesa como un referente en el sector.

VOCACIÓN

Aunque de joven pasaba mucho tiempo entre moldes, hornos y calderos, pasó mucho tiempo hasta que se casó definitivamente con el negocio.

Un tiempo en el que lo dedicó a jugar al baloncesto en equipos de la época, como Echebarría Hermanos o Juventud Adurza, a ejercer de actor teatral y clownen grupos como Hermanos Gasteiz, a plantearse la posibilidad de marcharse a Madrid para estudiar Arte Dramático o incluso a participar en concursos como Salto a la fama, donde jóvenes promesas de la canción participaban en una competición musical a través de la televisión.

En aquellos lejanos 60, ésas eran sus inquietudes. 

Pero sin saber muy bien cómo ni por qué, en 1973 fue a Vigo, donde se había fundado la primera Escuela de Pastelería del país. Para la tranquilidad de sus padres y tíos, el negocio parecía haber encontrado por fin el relevo generacional.

En Galicia aprendió el oficio durante nueve meses de la mano de los pasteleros más conocidos de la época. Artesanos como Francisco Baixas, Tomás Ortega o Escribá que más tarde le animarían a seguir formándose en León, Barcelona, Sevilla o la entonces lejana París.

El futuro del joven Luis, que entonces tiene 24 años, parecía encauzado. Y así dio el paso de forma paulatina al negocio familiar, a pesar de que unos años antes su padre ya le había dado de alta en la Seguridad Social.

En 2013, cuando anunció que se jubilaba, llevaba cotizados 42 años como pastelero, la mayor parte como autónomo. Demasiado tiempo, asegura, para un negocio "tan bonito como esclavo".

Desde entonces, su hijo Álex, quinta generación, lleva las riendas del mismo.

"UN REFERENTE"

Nada más conocer la triste noticia de su deceso, el diputado general de Álava, Ramiro González, ha expresado su pesar por ello.

"Se nos ha ido Luis López de Sosoaga, un referente de la repostería alavesa. Un hombre que dedicó su vida a endulzar momentos, a mantener viva una tradición familiar centenaria y a innovar sin perder nunca sus raíces. Generoso, apasionado por su oficio, entendía que detrás de cada dulce había emoción, recuerdo y celebración. Su creación más conocida, el goxua, forma ya parte de nuestra identidad. A su familia quiero trasladarles mi cariño y mi cercanía en estos momentos tan difíciles. Nos queda su legado. Y ese sabor a casa, a ocasión especial y a felicidad, que supo compartir con todos nosotros".