La Asociación de Pasteleros y Confiteros Artesanos de Álava ha acudido durante este jueves tanto a la Diputación como al Ayuntamiento de Vitoria para hacer entrega de la tradicional tarta de San Prudencio, en vísperas de la celebración de la festividad del patrón del territorio.
En este acto, convertido en toda una tradición dentro de las fiestas de Álava, ambas instituciones han realizado una recepción oficial a los miembros de esta agrupación. Isidoro Torreblanca, representante de la asociación, ha entregado el dulce a la alcaldesa Maider Etxebarria con motivo de la próxima celebración de las fiestas patronales de Álava. El acto, celebrado en el salón de recepciones del Ayuntamiento, contó también con la presencia de otros representantes del gremio de pasteleros y pasteleras, así como de miembros de la corporación municipal.
La tarta de San Prudencio fue creada en 1985 y solo luce en los mostradores de las pastelerías alavesas por estas fechas. Pensada como colofón al menú típico del día de San Prudencio –perretxikos y caracoles–, se trata de una tarta ligera que se sirve fría. Nata trufada, galleta de pasta brisa, bizcocho de soletilla emborrachado en cava y cacao espolvoreado dan forma a este postre de casi cuarenta años de historia.
Novedades
La fiesta de San Prudencio calienta motores y hoy se han dado a conocer dos novedades de la Retreta, una tradición muy arraigada en la ciudad. En primer lugar, a la Escuela Municipal de Folklore se unirá el conjunto de Sociedades Gastronómicas. Llegarán en kalejira hasta la Plaza Nueva donde, dirigidos por Leire Betolaza, interpretarán dos canciones tras el primer toque de retreta, algo inédito hasta el momento. Seguidamente tomará el testigo la Escuela Municipal de Folklore Luis Aramburu que, acompañada por Indarra Dantza Taldea, continuará con el programa de actuaciones musicales y de danza entre toque y toque de retreta.
La segunda novedad se dará en el balcón de la Casa Consistorial: en la formación de Trompeteros y Atabaleros que realiza la llamada a la fiesta, por primera vez la interpretación de los atabales recaerá en mujeres, lo que hará que la agrupación sea paritaria.