El Kosner Baskonia puso fin a su participación en la Euroliga con otra derrota, esta vez ante el Partizan de Belgrado por 91-79. El encuentro reflejó la tónica de la temporada europea para los de Galbiati: aunque se mantuvieron en la lucha hasta el último cuarto, el esfuerzo fue insuficiente. Con esta nueva caída –la derrota número 25– los azulgranas terminaron en la 18ª posición de la clasificación final de la máxima competición continental, el tercer club con peor balance.

El quinteto inicial, compuesto por Villar, Trent Forrest, Radzevicius, Kurucs y Omoruyi, no tuvo un comienzo acertado en ataque, forzando a Paolo Galbiati a mover rápidamente el banquillo, una decisión que resultó ser un pleno acierto.

Con un quinteto completamente renovado en pista transcurridos apenas cuatro minutos de juego, los recién incorporados –Simmons, Nowell, TLC, Frisch y Diakite– inyectaron una energía diferente. Así, Baskonia elevó su anotación hasta los 20 puntos, superando significativamente los cuatro anotados por los titulares. Destacó especialmente un inspirado Diakite, autor de 8 puntos en el primer cuarto.

No obstante, el Partizan cerró el cuarto con ventaja (26-20), en gran medida gracias a la deficiente defensa azulgrana, que mostró debilidades al asegurar el rebote defensivo y concedió demasiadas segundas oportunidades.

El arranque del segundo cuarto también fue desfavorable para Baskonia; en lugar de reducir la distancia con los serbios, los de Peñarroya aumentaron su renta hasta el 35-27, obligando a Galbiati a solicitar un nuevo tiempo muerto en busca de una reacción.

Sin embargo, la respuesta esperada no se materializó, y el conjunto de Belgrado incrementó su diferencia hasta el 44-35, la máxima del partido. El Baskonia sufrió notablemente en la pintura, donde los interiores del Partizan –sobre todo, Jekiri y Fernando– dominaron la zona constantemente.

La primera mitad concluyó 44-39, con una leve mejoría azulgrana y caracterizada por las incesantes rotaciones de Galbiati, quien parecía estar haciendo pruebas con vistas a la fase decisiva de la temporada. A pesar de esto, resultó sorprendente que Markquis Nowell, quien venía de firmar buenas actuaciones, no disputara ni un solo minuto en todo el partido.

Sin levantar cabeza

Tras el descanso, la tónica del encuentro apenas varió: el Partizan siguió explotando su superioridad ofensiva en la zona para aumentar su ventaja, con Jekiri erigiéndose en un constante tormento para la defensa visitante. A pesar de ir a remolque la mayor parte del tiempo, el Baskonia siempre logró mantenerse cerca en el marcador sin dar el partido por perdido hasta casi el final de los 40 minutos.

Esto fue posible, en gran medida, gracias al notable tercer cuarto de TLC y, sobre todo, al de Kobi Simmons, quien sumó siete puntos en ese periodo y se convirtió en una amenaza continua para el entramado defensivo serbio durante esos 10 minutos. En una noche no tan inspirada de Forrest, Simmons dirigió muchas veces las labores ofensivas baskonistas, junto a un Diakite que siguió con su buen ritmo anotador.

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Todas las fotos del Partizan - Kosner Baskonia EFE

De esta forma, se llegó con un ajustado 66-59 en el marcador al un último cuarto que se presentaba como el juez definitivo. El Partizan pareció ser consciente de ello y apretó el acelerador a fondo, vaciando el depósito de energías en los minutos cruciales. El Baskonia, en cambio, mostró signos de fatiga y se fue dejando caer de su cercana diferencia, siendo incapaz de resolver los múltiples problemas ofensivos y defensivos que había arrastrado a lo largo de todo el encuentro.

Jekiri siguió anotando y cogiendo rebotes para disgusto de los baskonistas. Los azulgranas, como ya ha ocurrido en varios partidos de Euroliga, se vieron lastrados por su falta de pívots, al no poder contar con Edwards –no puede jugar en Euroliga– y Diop –lesión–. Esto fue todavía más notable en los minutos en los que Diakite no se encontraba en la cancha. Ni Omoruyi, ni Frisch, ni Kurucs fueron suficiente para detener las ofensivas del cuadro serbio.

Finalmente, el marcador se detuvo en un 91-79 que certificó una nueva derrota para los de Vitoria. Pese al gran desempeño de Diakite y las buenas aportaciones de hombres como TLC o Simmons, el Baskonia volvió a claudicar de nuevo en la Euroliga.

Ahora ya con todas las aspiraciones y esperanzas puestas en el final de la ACB, los de Paolo Galbiati querrán terminar una temporada, que ya es historia por la conquista de la Copa del Rey, de la mejor manera. Para ello, deberán mejorar sus actuaciones mostradas en la competición europea, tanto en el último partido ante el Partizan de Belgrado como durante toda la temporada.