El próximo lunes 5 de enero Vitoria se volverá a llenar de ilusión con la llegada de Melchor, Gaspar y Baltasar. Desde primera hora, los más txikis podrán recibir a los tres Reyes Magos en la estación de tren de la capital alavesa y visitarles durante la mañana en el Palacio Villa Suso. A partir de las 19.00 horas la cabalgata recorrerá las calles de la ciudad.
Ya queda poco para que los Reyes Magos visiten las casas alavesas y las llenen de regalos. ¿Cómo afrontan este año la noche más especial?
Llevamos ya muchísimos años visitando Vitoria y este año lo hacemos con la ilusión de siempre. Además, sabemos que se nos recibe con mucha emoción y con muchas ganas, y eso también nos da energía para venir y hacer nuestro trabajo, que es el mejor del mundo: hacer regalos y recibir a cambio las sonrisas de la gente. Estamos encantados de volver a Gasteiz, porque siempre nos acoge fenomenalmente y estamos muy contentos de regresar aquí cada año.
¿Qué es lo que más están pidiendo los txikis este año?
Es muy difícil concretar, porque la cantidad de cartas que recibimos es inimaginable, no solo de niños y niñas, sino también de personas adultas, y la lista es enorme. Es verdad que hay clásicos que nunca fallan, como los juegos de mesa o los artículos deportivos. También la tecnología aparece siempre en muchas cartas. Los libros no pueden faltar y, además, cada vez vemos más peticiones de planes para disfrutar en familia. Antes era un juego de mesa para compartir en casa y ahora son experiencias y tiempo juntos, que es algo que muchas veces nos falta y que nos parece un regalo muy interesante.
"El mensaje final es que intenten ser felices y que intenten hacer felices a los demás"
El 5 de enero comienzan desde por la mañana con actividades y por la tarde llega la cabalgata, que es un momento muy especial, sobre todo para los más pequeños. ¿Cómo sienten esa conexión con el público?
Esa conexión es tan preciosa que es muy difícil de explicar. Nos sentimos muy cercanos a la gente, a los niños y las niñas, y también a las personas adultas. El recibimiento que nos hace esta ciudad es brutal, y el sentimiento que tenemos al estar aquí rodeados de tanta gente es sencillamente inimaginable.
¿Cuál es el mensaje que intentan transmitir a los más txikis y a la sociedad alavesa en general?
El mensaje final es que intenten ser felices y que intenten hacer felices a los demás. Siempre traemos un mensaje constructivo y este año va a ser muy bonito, seguro que le va a gustar a todo el mundo. Pero habrá que esperar al discurso en la Plaza Nueva, porque el mensaje de este año creemos que va a ser de los mejores que hemos traído en los últimos años.
¿Y cuál sería el regalo ideal para Melchor, Gaspar y Baltasar?
El tiempo es algo muy importante. Cada uno tiene que pedir lo que más le gusta, y ahí está la esencia. Nosotros, al leer las cartas, intentamos encontrar para cada persona lo que más ilusión le hace recibir. A veces no llegamos a todo, porque hay que repartir entre todos los niños y niñas del mundo, como ellos mismos nos recuerdan en sus cartas. Pero, nosotros pediríamos tiempo. También insistimos mucho en los juegos en familia, en reunirse alrededor de un juego de mesa donde puedan compartir todos y todas. Ese tipo de regalos fomenta la unión familiar. También el deporte es importante. Y, para nosotros, el mejor regalo es poder hacer regalos. Está muy bien recibirlos, pero regalar es una alegría enorme y, para nosotros, es una de las mayores satisfacciones.
Cuando van en las carrozas durante la cabalgata, ¿Qué se siente al ver a toda la ciudadanía tan ilusionada?
Es una sensación tan bonita que se nos queda grabada en el corazón. No se puede imaginar lo felices que nos hace ver disfrutar a los niños y las niñas, y también a las personas mayores. Es una emoción muy difícil de explicar, porque se siente en cada rincón de la ciudad. Algo que nos llama mucho la atención es cómo los más pequeños nos miran con tanta atención, después de tanto tiempo esperándonos. Pero también están los mayores, que nos gritan, nos llaman y hasta sacan pancartas con nuestros nombres. Eso demuestra que la magia de los Reyes Magos no tiene edad, y es algo muy bonito. A veces incluso nos hacen sentir como si fuéramos estrellas del rock. Es una sensación preciosa que hay que vivirla. Agradecemos muchísimo todo el cariño y el amor con el que nos reciben.
¿Y qué le piden los Reyes Magos a este 2026?
Pedimos más o menos lo de siempre, porque somos portadores de alegría y de felicidad, y lo que queremos es que todo el mundo sea feliz. Sabemos que no siempre es posible, pero hay que intentarlo. Animamos a la gente a creer en un mundo en el que triunfen el amor, la justicia y la paz. Ese es siempre nuestro deseo, aunque, lamentablemente, tengamos que repetirlo cada año, porque a veces vemos que el mundo va un poco descaminado. Amor, amor y mucho amor, eso le pedimos a 2026.