La Diputación de Álava va a invertir este año 350.000 euros para mejorar la zona de atención al público y la accesibilidad del Registro General. La obra consiste en reordenar el espacio de las oficinas y del archivo para optimizar las condiciones de trabajo del personal.
El Consejo de Gobierno licitará el martes la reforma de las oficinas del Registro General, ubicado en la plaza de la Provincia, por un importe de 333.664 euros, IVA incluido, y un plazo de ejecución de cinco meses. Los trabajos se adjudicarán antes del verano y finalizarán antes de que concluya el año.
El Registro General ocupa una superficie aproximada de 240 metros cuadrados en la planta baja de las nuevas oficinas técnicas pero, pese a su amplitud, presenta una distribución del espacio “obsoleta”, entiende el departamento de Administración foral. Y es que, la zona de atención al público se encuentra en segundo plano, el archivo está sobredimensionado, la climatización es insuficiente y los aseos no cumplen con las normas de accesibilidad, enumeran.
Por eso, con el fin de solucionar estos problemas se va a realizar una reforma integral del espacio con criterios de funcionalidad, eficiencia y accesibilidad. Además, tendrá en cuenta la evolución del modelo de atención administrativa.
Así, la nueva distribución diferencia de forma clara entre las áreas destinadas a la ciudadanía y las zonas de uso interno, de manera que los puestos de atención al público se situarán en la zona más visible desde la entrada. Además, se habilitará un espacio adecuado y cómodo para la recepción y zona de espera de la ciudadanía, con mostrador de atención adaptado para personas en sillas de ruedas. También se adaptarán los aseos y el resto del espacio será abierto, con un único despacho.
Respecto al ruido, el área de atención al público se cerrará con una puerta corredera para minimizarlo. Asimismo, se colocarán techos fonoabsorbentes, que mejoren la acústica.
“Una vez finalizadas las obras, vamos a realizar en estas mismas oficinas un conjunto de actuaciones para facilitar la accesibilidad de las personas ciegas, sordas y con movilidad reducida con señales que sigan criterios de lectura fácil, nuevas barandillas para personas con movilidad reducida, un sistema de orientación podotáctil en el interior para personas con discapacidad visual y el servicio online de intérprete de lengua de signos”, avanza la diputada Cristina González.
La Diputación ha diseñado estas intervenciones en colaboración con las asociaciones de personas con baja visión ONCE, Begisare e Itxaropena.