La primera carrera de una temporada de Fórmula 1, y especialmente la que estrena una nueva era en el reglamento técnico, siempre puede tener algo de espejismo. Melbourne puede ser un escenario que amplifica sensaciones, una escudería puede postularse como dominadora o haber perdido el campeonato a las primeras de cambio. El Gran Premio de Australia fue un primer examen de interpretación sobre las normativas y también de lo que puede acontecer el resto del año. En esta ocasión, la cita inaugural dejó una conclusión inicial: Mercedes es el equipo que mejor ha entendido el equilibrio entre potencia híbrida, eficiencia energética y estabilidad aerodinámica.

El cambio técnico de 2026 no se explica tanto en potencia total como por la manera de gestionarla. Un ejemplo de ello es que el ganador en Australia, George Russell, aparece como el sexto piloto en la clasificación de vueltas rápidas, donde Max Verstappen figura en cabeza. El británico registró un mejor tiempo de 1:22,670 (a 229,8 kilómetros por hora de media) y el neerlandés marcó con Red Bull un crono de 1:22,091 (a 231,4 k/h.). Franco Colapinto, a los mandos de un Alpine, registró la velocidad punta (344 k/h.) y aparece séptimo en la tabla de vueltas rápidas y decimocuarto en carrera. Russell alcanzó una punta de 334 k/h. No es que el Mercedes sea lento, sino que sabe aplicar velocidad en momentos claves, lo que le permitió imponerse con sus dos monoplazas. Russell terminó a 15 segundos del primer Ferrari, a 51 del primer McLaren y a 54 del primer Red Bull, quienes a priori parten como grandes rivales.

Kimi Antonelli y George Russell se abrazan tras lograr un 'doblete' para Mercedes. Europa Press

La mayor aportación eléctrica de las unidades de potencia –que ahora es del 50% en relación a la combustión– ha trasladado el foco hacia la eficiencia energética y la capacidad de recuperación, lo que ha introducido un factor estratégico nuevo: la gestión del despliegue eléctrico en cada vuelta, algo que la FIA ya sopesa revisar de cara al mes de marzo, según publica The Race. Mercedes parece haber encontrado un equilibrio muy sólido. Como se demostró, el monoplaza no necesitó ser el más rápido en determinados sectores, pero sí el más consistente a lo largo de la carrera. Es un indicador de que la combinación de motor, batería, chasis y aerodinámica funciona. Es la máquina más completa de la parrilla. 

Resignación en Ferrari

Mercedes dominó en carrera. Mantuvo el control en todo momento, pese a que Ferrari buscó poner al equipo de Brackley contra las cuerdas con una propuesta estratégica diferente al resto de participantes. Ferrari creyó en sus planes. Se encomendó a la simulación de carrera. Nada alteró su idea inicial, ni siquiera los tres coches de seguridad virtuales que aparecieron. El propio Lewis Hamilton cuestionó en carrera el hecho de no alterar el plan con alguna de las dos unidades. Pero al término de la prueba, Charles Leclerc, tercero, fue rotundo: “No creo que hubiéramos ganado sin el coche de seguridad. Parece que los Mercedes tienen mas velocidad que nosotros. Terceros era lo máximo que podíamos conseguir”. Palabras de resignación del gran protagonista de Australia al margen de los Mercedes, y con permiso de un Verstappen que remontó desde la vigésima pintura hasta el sexto puesto y fue elegido Piloto del Día. Leclerc fue el único que por momentos debatió por el liderato con Russell. Pero la victoria quedó lejos.

Otro dato interesante que dejó la primera carrera del año fue la gestión de los neumáticos. Mercedes realizó su primer y único cambio de gomas en la vuelta 11. Leclerc lo hizo en la 25. Es decir, Mercedes demostró ser capaz de completar 47 giros con los mismos calzos. Se desconoce si Ferrari puede lograrlo. O sea, entre las bonanzas del Mercedes cabe añadir el bajo consumo de los calzos.

¿Cuál es el techo de mercedes?

La máxima expresión de Mercedes fue Kimi Antonelli. El italiano cayó al séptimo puesto en los primeros compases pero finalizó segundo, a solo 2,9 de Russell y con 12 segundos de margen sobre el tercero. De ahí la pregunta de si Russell entregó en pista todo el potencial de su monoplaza para alcanzar un triunfo más holgado.

Mercedes dejó el interrogante sobre cuál es su verdadero potencial, porque cabe recordar Russell logró una pole que dejó al primer coche de la competencia, el Red Bull de Isack Hadjar, a casi 8 décimas, lo mismo que al Ferrari, mientras que la diferencia con McLaren fue de 9 décimas.

La Fórmula 1 amaneció un día después del estreno con la incógnita de si Mercedes será capaz de trasladar su dominio a otros circuitos, lo que se intuye probable, pero también con las sospechas de que no posee interés en desplegar todo lo que el coche es capaz de ofrecer, al menos por ahora. Y es que cuanto mayores sean las diferencias, más permisos para el desarrollo tendrán los rivales. 

La herramienta para fomentar la igualdad

La FIA ha implantado una herramienta para fomentar la competencia en este inicio de una nueva etapa en la Fórmula 1. Se trata del sistema ADUO (Additional Development and Upgrade Opportunities). Es una normativa que concede oportunidades de desarrollo y mejora a los suministradores de unidades de potencia que estén ofreciendo un rendimiento que esté entre el 2% y el 4% por debajo del mejor motor o peor. 

La FIA mide el caudal de potencia de manera permanente. Si percibe desigualdades de entre el 2% y el 4%, permitirá la introducción de una modificación después de las carreras 6, 12 y 18 del calendario. Si la desventaja es mayor, los fabricantes podrán realizar dos modificaciones. Por esta razón, Mercedes podría ahorrar rendimiento buscando no conceder oportunidades de progreso al resto.

Otra cuestión que dejó la primera carrera es el potencial del Red Bull. La remontada de Verstappen deja la incertidumbre de qué habría sucedido si, por ejemplo, hubiera partido tercero, como lo hizo su compañero con el mismo monoplaza. 

El trazado de Albert Park también dejó una certeza incuestionable: el proyecto de Aston Martin es el más inmaduro. Su concurso se puede catalogar de ridículo debido a la inversión realizada, las elevadas expectativas proyectadas y la talla de los involucrados. El Gran Premio de China del próximo fin de semana seguirá contrastando el nivel y la capacidad de evolución. Aunque por ahora, Mercedes es el espejo; señala el camino a seguir. “Con ganas de la próxima carrera”, claman de momento en Brackley.