El euro digital, un proyecto en marcha para empoderar a los consumidores
Será uno de los temas de debate en las Jornadas Financieras de Deusto Business School del próximo lunes, que contarán con la colaboración de Grupo Noticias
El euro digital está cada día más cerca de ser una realidad. Se convertirá así en un nuevo mecanismo para el desarrollo de la economía de la Eurozona, necesitada de una mayor autonomía estrátegica, y una opción más de pago para los consumidores, que cada vez optan en mayor medida por los métodos online para realizar sus compras. De todos estos temas disertará el lunes María Sáenz de Buruaga Azcargorta, jefa de equipo de producto del euro digital en el Banco Central Europeo. Sáenz de Buruaga tomará parte, junto con otros especialistas y economistas, en una nueva edición de las Jornadas Financieras de Deusto Business School, que bajo el título Modernizar para Competir: El Futuro del Sistema Financiero, y en colaboración con Kutxabank Investment, Bilbao Plaza Financiera y Grupo Noticias, abordará la transformación digital de las finanzas.
“El Banco Central Europeo empezó a estudiar la posible emisión de un euro digital en 2021, en un contexto de creciente digitalización. Vivimos en un mundo en el que casi todos los aspectos de nuestra vida se han digitalizado, incluida la forma en que pagamos”, explica Sáenz de Buruaga. “El euro digital, entendido como el complemento digital del efectivo, nos permitirá pagar en toda la zona euro con una única solución, válida para cualquier tipo de transacción, también en compras online”, añade esta especialista, que define el estado actual de un proyecto que está en la fase de preparación. “Mientras Bruselas decide la legislación que regulará el euro digital y definirá su diseño final, en el BCE nos centramos en su desarrollo técnico. Por el momento, estamos preparando la prueba piloto prevista para la segunda mitad de 2027”, añade. No obstante, todo está supeditado a lo que se decida en Bruselas. De hecho, para que el BCE pueda decidir si emite el euro digital, primero debe aprobarse la normativa correspondiente en el Parlamento Europeo. Solo entonces el Consejo de Gobierno del BCE podrá tomar la decisión de emitirlo.
“Seguimos trabajando con la industria y con los bancos, así como con representantes de consumidores y comercios, para que el plan piloto refleje fielmente lo que buscamos. Dependemos de lo que se decida en Bruselas y creemos que el proyecto seguirá adelante, pero estamos atentos a posibles cambios en las instituciones europeas que puedan afectar al diseño en el que estamos trabajando”, apunta la jefa de equipo de producto del euro digital, que detalla las ventajas que va a traer un mecanismo al que se busca configurar como una “alternativa” más de operatividad para ciudadanos y empresas. “Hemos diseñado el euro digital de modo que añada valor para todos los colectivos”, resume María Sáenz de Buruaga.
"El euro digital, entendido como el complemento digital del efectivo, nos permitirá pagar en toda la zona euro con una única solución"
En este sentido, “para los consumidores, será un nuevo medio de pago que va a poder utilizarse en toda la Eurozona, al que se accede de forma fácil, a través de los intermediarios habituales –los bancos–, y con el que se va a poder pagar tanto en comercios físicos como online, pero también para pagos de persona a persona”. Asimismo, añade Sáenz de Buruaga, “igual que el efectivo, será un medio de pago público y, como tal, totalmente gratuito para los usuarios”.
En cuanto a los comercios, “especialmente los pequeños”, el euro digital les ayudará a reducir costes. Actualmente, explica esta especialista, muchos pagan comisiones elevadas por aceptar pagos digitales, en parte por la “fuerte dependencia” de esquemas no europeos. Los grandes proveedores estadounidenses controlan la mayoría de canales y sistemas digitales de pago, lo que en el actual contexto de incertidumbre internacional constituye un factor de dependencia, puesto que al papel cada vez más inestable de Washington como socio económico y comercial de Europa se añaden los ataques cibernéticos en el ecosistema digital. “La entrada de una solución europea en el mercado –como será el euro digital– reforzará la competencia en los pagos y ofrecerá a los comerciantes una alternativa de pago digital más asequible”, dice María Sáenz de Buruaga, que subraya asimismo que “los comercios tendrán la obligación de aceptar siempre pagos en euro digital”. Por otro lado, los bancos, como intermediarios, distribuirán el euro digital a los usuarios.
Además, contarán con acceso gratuito a la infraestructura, lo que les permitirá crecer y ofrecer sus propias soluciones de pago –por ejemplo, Bizum– más allá de sus mercados nacionales. “Buscamos que sea una solución en la que, desde el diseño hasta la implementación, participen únicamente proveedores europeos. En cada etapa del proyecto tenemos presente este objetivo de soberanía y autonomía estratégica europea. No podemos permitir que la economía europea dependa exclusivamente de cauces no europeos”, explica. De esta forma, “el euro digital propone una solución única que complementará lo que ya existe. Creemos importante disminuir nuestra dependencia respecto medios de pago no europeos, que se traduce también en una menor capacidad de negociación por parte de los comercios a la hora de aceptar medios de pago digitales”.
El BCE abre la convocatoria para proveedores de pagos que deseen participar en el piloto del euro digital
La propuesta legislativa de Bruselas sobre el euro digital va acompañada de otra iniciativa –inexistente hasta ahora en Europa– que garantizará el efectivo como moneda de curso legal. Hasta la fecha, esta obligación se regulaba solo a nivel nacional; si se adopta esta normativa, todos los comercios de la zona euro estarán obligados a aceptar pagos en efectivo. “Estamos diseñando el euro digital como un complemento del efectivo, que seguirá existiendo. El BCE está plenamente comprometido con garantizar que nuestros billetes continúen en circulación”, subraya la especialista.
La inclusión financiera es uno de los pilares dentro del diseño del euro digital. Se busca que el proyecto no deje a nadie atrás, tampoco a colectivos que puedan estar menos familiarizados con las tecnologías digitales, como las personas mayores. “Queremos garantizar un punto de acceso a los servicios de pago a través de una interfaz digital que sea muy accesible, intuitiva y fácil de usar. Por eso estamos trabajando de la mano de varios expertos, incluidos los de la Fundación Once”, explica. En cuanto a la parte física del euro digital, “también queremos promover que puntos de acceso, atención e información a través de una autoridad pública designada por el Estado miembro competente”. En la práctica, “esto podría ser un organismo como el servicio postal, al que los ciudadanos puedan acudir, por ejemplo, para recargar fondos en su cartera de euro digital”, concluye la jefa de equipo de producto del euro digital en el BCE.
Temas
Más en Economía
-
Compras impulsivas: así nos empuja el entorno digital a comprar sin pensar
-
Consejos para comprar una vivienda: 12 preguntas en tu primera visita
-
Tubos Reunidos en Amurrio pondrá autobuses seguros para los trabajadores
-
El TS ve accidente laboral el infarto sufrido por una teletrabajadora durante su jornada