La entrada a la fábrica de Tubos Reunidos en Amurrio ha vivido esta mañana momentos de tensión, pero sin incidentes, ante la intención de un grupo de trabajadores de celebrar una asamblea para poder pronunciarse sobre la continuidad de la huelga indefinida.
La cita estaba convocada las 9.00 horas de la mañana y a las 07.30 un grupo de trabajadores ha partido desde la estación de Amurrio-Iparralde hacia los accesos de la fábrica. A la altura del puente les esperaba un piquete-concentración, convocado por ELA, LAB y ESK, y se ha desplegado un amplio cordón policial con el fin de evitar incidentes. De hecho, los partidarios de la asamblea han podido entrar a la fábrica, entre gritos pero sin incidentes.
Las discrepancias en el seno del comité de empresa se han hecho hoy, de nuevo, notorias con un amplio dispositivo policial desplegado en el municipio. La mayoría que conforman ELA, LAB y ESK rechaza de plano la opción de votar en referéndum, llegando a cuestionar las firmas presentadas por parte de la plantilla para celebrar esta votación.
La cita de este jueves llega marcada por la reunión mantenida ayer con la dirección de Tubos Reunidos y la confirmación de solicitud del concurso de acreedores. Sobre la votación de esta mañana en Amurrio y el momento que atraviesa la fábrica, el vicelehendakari y consejero de Economía, Trabajo y Empleo ha sostenido que esta asamblea condicionará "parte del futuro" de la compañía.
En declaraciones a su llegada al pleno del Parlamento Vasco, Mikel Torres ha apelado a las partes a "remar juntos" y trabajar por la "supervivencia" de la fábrica: "La empresa la primera, pero también los trabajadores", ha recalcado.
"Hago un llamamiento para que la situación que vivimos no suponga un obstáculo para buscar nuevos inversores", ha emplazado a continuación el consejero del Gobierno Vasco. Por último, ha insistido en que se trata de "un día complicado" en el que "se puede jugar parte del futuro de la empresa" en función del resultado de la asamblea.
Concurso de acreedores
Fuentes consultadas señalan que, a partir de ahora, será un juzgado de lo Mercantil el que determine la figura del administrador concursal que se hará cargo de la gestión y dirección de Tubos Reunidos, y será él quien, a partir de criterios técnicos y financieros, decida si el ERE debe continuar o ser redefinido, con la posibilidad de que sea parcial y afecte a todas o algunas estructuras productivas, así como a un determinado volumen de trabajadores.
Asimismo, la dirección de la empresa ha apuntado que el cobro de las nóminas está únicamente garantizado para este mes de mayo, con la posibilidad de que "a corto o medio plazo" sea imposible hacer frente a las mismas en los próximos meses. En concreto, ha recordado que los artículos 2, 3.1 y 5 de la Ley Concursal obligan al Consejo de Administración a solicitar el concurso de acreedores cuando se prevé que la empresa, en los tres meses siguientes, va a ser “incapaz de cumplir regular y puntualmente con sus obligaciones de pago”.
Tubos Reunidos ha advertido de que se va a enfrentar a "una situación muy complicada" para mantener su actividad durante el concurso y ha añadido que, en estas circunstancias, la empresa "no es capaz de generar ingresos suficientes para sostener la producción y la huelga está deteriorando sensiblemente" su fiabilidad como proveedores. Ello, según detallaron este miércoles, provoca que apenas tengan ingresos para atender los pagos corrientes de este mes de mayo".
Asimismo, precisaron que, como consecuencia de la solicitud de concurso de acreedores, Tubos Reunidos Group se ve "en la necesidad" de suspender la aplicación del plan de viabilidad y del despido colectivo tramitado el 9 de febrero de 2026, "habida cuenta que no se han podido cumplir las condiciones de viabilidad necesarias (refinanciación) para hacer frente a las mejoras indemnizatorias ofrecidas en el citado expediente de regulación de empleo y que determinaron las adscripciones voluntarias".