Las familias españolas cambian su forma de ahorrar
La riqueza neta de hogares se eleva un 11 % en 2025, aunque el efectivo y los depósitos se situaron en niveles mínimos de los últimos treinta años
La riqueza financiera neta de las familias españolas alcanzó un nuevo récord al cierre de 2025 al situarse en 2,645 billones de euros. Esta cifra es un 11 % mayor que la registrada en el año anterior, según las Cuentas Financieras de la Economía Española publicadas este viernes por el Banco de España.
Esta riqueza –resultado de restar las deudas de los activos (ahorros e inversiones)— equivale ya al 156,8 % del PIB, superando con holgura el promedio desde 2022, que era del 149,1 %.
Los activos financieros de los hogares, es decir, el dinero en efectivo, acciones, depósitos y valores en renta, crecieron en más de 292.000 millones de euros en 2025. Así, alcanzaron los 3,436 billones de euros, un 9,3 % más que a diciembre de 2024. En relación al PIB se situaron en el 203,7 %, frente al 196,8 % de 2024.
El Banco de España explica este avance de la riqueza neta principalmente por las revalorizaciones de los activos, especialmente de las participaciones en el capital y fondos de inversión. En cuanto a las transacciones netas, se observa un ligero aumento frente al promedio desde 2022.
El reparto de este capital refleja un cambio de mentalidad. El efectivo y los depósitos, históricamente el pilar del ahorro familiar, se situaron en niveles mínimos de los últimos treinta años, aunque aún representan un tercio del total (33,4 %). En paralelo, las participaciones en el capital y en fondos de inversión ganan terreno hasta el 32,3 %, acercándose peligrosamente al tradicional liderazgo de los depósitos.
Las operaciones acumuladas de cuatro trimestres de los activos financieros totales de los hogares registraron un aumento en 2025, situándose en 95.000 millones de euros, lo que representa un 5,6 % del PIB, por encima del promedio de los últimos trimestres.
Crece la deuda de familias y empresas
El incremento de la riqueza llega acompañado de un ligero repunte del endeudamiento. Los hogares cerraron 2025 con una deuda de 723.000 millones de euros, frente a los 696.000 millones del año anterior. Sin embargo, en relación al PIB se redujo y se situó en el 42,8 %, su nivel más bajo desde finales de 1999.
Por su parte, la deuda de las empresas aumentó ligeramente hasta los 1,056 billones de euros (+0,76 %), frente a los 1,048 billones en 2024. Si bien en relación al PIB descendió al 62,6 %, un mínimo que no alcanzaba desde el tercer trimestre de 2001.