Tubos Reunidos registró el año pasado unas pérdidas de 118 millones de euros, mientras que su deuda ascendió a 263 millones de euros, según los datos que ha proporcionado la empresa en la tarde de hoy. En un comunicado, la empresa -que se encuentra en medio de un ERE que va a suponer la salida de 285 trabajadores- señala que se encuentra "en el momento más decisivo" de la historia, con la necesidad de lograr financiación para garantizar su viabilidad, al tiempo que ha iniciado conversaciones con sus acreedores "sin que hasta la fecha se haya adoptado acuerdo alguno al respecto". 

Los resultados del ejercicio anual recogen un Ebitda negativo (resultado bruto antes de impuestos) de 22,8 millones de euros, pese a que la cifra de negocio de la compañía vasca -con plantas en Amurrio y Trapagaran- aumentaron un 13%, hasta los 365,7 millones de euros. En todo caso, la información sobre los Estados Financieros Consolidados del segundo semestre confirman el mal momento de Tubos Reunidos, que admite que, en tanto no se logren que fructifiquen en la dirección que desea los procesos al ERE, la renegociación de la deuda -incluidos los 112 millones de euros con la SEPI-, la obtención de nueva financiación y la búsqueda de alianzas con socios industriales, se encuentra en una situación que "compromete su viabilidad" y que podría exigir la "adopción de medidas adicionales" como resultado del deterioro experimentado.

En su comunicado, Tubos Reunidos señala que el pasado año comenzó con una cartera de pedidos "fortalecida" pese a que la impacto de la inflación restó rentabilidad. Sin embargo, en un contexto de "tendencia decreciente" de demanda de tubo de acero sin soldadura, nuevas políticas arancelarias de Estados Unidos y de la fuerte competencia europea y asiática, se ha producido un "estancamiento" de la demanda. Además, la cuenta de resultados recoge un gasto por deterioro de activos de 40,8 millones de euros, debido a que, teniendo en consideración la situación del mercado y las perspectivas de que los aranceles de Estados Unidos se mantengan en el medio plazo, el grupo ha reestimado el valor de sus activos, de tal forma que esta provisión afecta a la Unidad Generadora de Efectivo (UGE) de tubo pequeño, compuesta por las plantas de Amurrio, Houston e Iruña de Oca.

Asimismo, Tubos Reunidos subraya que se encuentra lastrada por una estructura intensiva en costes fijos que exige "altos niveles de actividad para sostener márgenes adecuados" y "generar flujos de caja suficientes" para atender el repago de la deuda neta de 263 millones de euros, la cual tiene un vencimiento inferior a 3 años.