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Unión que transforma el tapiz

Marga Armas repasa la trayectoria de Salma Solaun destacando su lado competitivo y su faceta más personal tras una vida de éxitos en el Beti Aurrera

Unión que transforma el tapizAlex Larretxi

La gimnasia rítmica en Álava ha vivido en los últimos años un crecimiento sostenido en el que el trabajo de cantera ha sido clave. En ese ambiente la figura de la entrenadora Marga Armas y la evolución de la gimnasta Salma Solaun forman parte de una misma historia deportiva que se ha desarrollado en el Beti Aurrera y que hoy tiene proyección nacional e internacional. 

Armas acaba de regresar del Campeonato de España y ha repasado para este periódico tanto el momento actual de la gimnasia como el recorrido compartido con una de sus principales referentes.

Su vínculo con el club es de larga trayectoria. Armas explica que comenzó dando clases a nivel escolar y colaborando en la preparación de ejercicios y coreografías, hasta integrarse plenamente en la estructura técnica.

Fue en ese entorno donde conoció a Salma, que pasó por el grupo de promesas del Beti Aurrera antes de dar el salto a niveles superiores. Recuerda que era “muy pequeña, con tres años, una niña muy inquieta” y que la gimnasia empezó como un juego antes de convertirse en un objetivo claro.

El contacto directo entre ambas llegó cuando Salma tenía unos ocho años, momento en el que ya mostraba una gran disposición al trabajo.

En sus primeros recuerdos, Armas destaca tanto las condiciones físicas como la actitud de la gimnasta. Revela que tenía “muy buenas condiciones” y, sobre todo, una gran ilusión por aprender, algo que se reflejaba en su forma de escuchar y corregir. Con el tiempo, considera que la evolución de Solaun no se explica solo desde lo técnico, sino también desde un rasgo diferencial que mantiene desde pequeña: “un alma y una forma distinta de sentir la gimnasia que la hace única”.

En el plano competitivo, Armas destaca su fortaleza mental y su gusto por la competición. La entrenadora afirma que “tiene una cabeza privilegiada para competir” y que siempre ha transmitido seguridad en el tapiz. A ello se suma el apoyo psicológico en el alto rendimiento, que considera fundamental para gestionar la presión en la élite.

“Salma tiene un alma y una forma distinta de sentir la gimnasia que la hace única”

Marga Armas . Entrenadora del club Beti Aurrera

Esencia y talento

La relación entre ambas ha crecido con los años hasta convertirse en un vínculo estrecho. Armas describe a Salma como “una niña muy noble y muy educada” y asegura que existe un cariño mutuo que va más allá del ámbito deportivo. “Antes de cada competición importante siempre tiene mi mensaje o mi llamada”, explica Marga, que ha seguido acompañándola a lo largo de su carrera.

La entrenadora se confiesa orgullosa por el agradecimiento de la gimnasta, algo que interpreta como uno de los mayores reconocimientos a su trabajo.

El aprendizaje, asegura, ha sido mutuo. La evolución de Solaun le obligó a crecer como entrenadora y a trabajar a un nivel más alto. Recuerda especialmente su etapa internacional júnior como un punto que le abrió nuevas oportunidades profesionales.

“Salma aprendió conmigo, pero yo también con ella; el balance es puro aprendizaje”

Marga Armas . Entrenadora del club Beti Aurrera

Para Armas, el mayor orgullo no está solo en los resultados, sino en la persona en la que se ha convertido. “Lo que más me enorgullece es la mujer en la que se ha convertido”, resume con un tono de felicidad. Su vida, reconoce, está completamente ligada a la gimnasia: “mis mejores y mis peores momentos los he pasado aquí”.

Trabajo compartido

La motivación diaria, añade, son sus gimnastas.“Ellas y ellos son mi motor. Cuando yo estoy baja, me empujan; y cuando ellos lo están, intento ser yo su apoyo.”, afirma, destacando el trabajo en equipo y el apoyo mutuo. También insiste en los valores que intenta transmitir: lealtad, compañerismo y esfuerzo.

Sobre la gimnasia alavesa, se muestra optimista por el trabajo de base y los resultados recientes a nivel nacional. Y en el caso de Salma, rechaza comparaciones y subraya su “versatilidad y capacidad de adaptación”, con una forma de expresarse en el tapiz que la hace diferente.

“Ellas y ellos son mi motor. Cuando yo estoy baja, me empujan; y cuando ellos lo están, soy su apoyo”

Marga armas . Entrenadora club Beti Aurrera

El balance final lo resume en tres palabras: orgullo, satisfacción y aprendizaje, en una trayectoria compartida con Salma en la que, como ella misma afirma, “ella aprendió conmigo, pero yo también con ella”.

Su trayectoria en la gimnasia, recuerda Armas, está profundamente ligada a la emoción y a la implicación diaria con cada gimnasta. “No es solo un trabajo, es una forma de vida”, reconoce con un tono mas serio, insistiendo en que el conocimiento de cada deportista le permite ajustar el entrenamiento a sus necesidades y acompañar su evolución de forma personalizada.

Esa implicación, añade, tiene también una parte exigente. “Es un desgaste grande, pero también muy gratificante”, explica, porque permite ver de cerca el crecimiento de las gimnastas tanto a nivel deportivo como personal. En ese proceso, insiste en que el trabajo en equipo dentro del club es fundamental para sostener los momentos difíciles. De cara al futuro Armas se muestra confiada con la evolución de la gimnasia en Álava especialmente por el trabajo que se está realizando desde las categorías base como sucedía con Salma Solaun en sus inicios. 

“El mayor orgullo no son los resultados, sino en la mujer en la que se ha convertido”

Marga Armas . Entrenadora

Considera que el crecimiento de nuevas generaciones, unido a los resultados recientes a nivel nacional, hace confiar en que la estructura está en una buen momento y con recorrido por delante