Solo han tenido que pasar unos días desde el inicio de Roland Garros para que llegue la gran sorpresa de la gira de tierra, y quizás de la temporada: Jannik Sinner ha caído eliminado en segunda ronda. El italiano ha perdido con Juan Manuel Cerúndolo en cinco sets: 3-6, 2-6, 7-5, 6-1 y 6-1.
El calor, gran protagonista
El partido parecía un trámite para un Sinner que acumulaba una racha de 30 victorias seguidas desde febrero. Tras ganar los dos primeros parciales, lideraba la tercera manga 5-1. Llegó incluso a disponer de un 0-40 con 5-4 en el marcador para cerrar el partido de forma exprés. Sin embargo, en ese preciso instante, su físico dijo basta.
Las extremas temperaturas pasaron factura al italiano en forma de severos calambres. Visiblemente exhausto, tuvo que abandonar la pista para recibir asistencia médica. A su regreso, con una bolsa de hielo en el cuello, Sinner ya no era el mismo. Sin poder moverse apenas, cedió el tercer set por 7-5 ante un Cerúndolo que supo aguantar la presión y aprovechar el hundimiento total de su rival.
A partir de ahí, el partido dejó de existir. Sin piernas y sin capacidad para sostener los peloteos desde el fondo de la pista, el número uno se limitó a intentar acortar los puntos a la desesperada. Cedió las dos últimas mangas por 6-1 ante un tenista argentino que firmó así la mayor victoria de su carrera.
Esta eliminación supone un golpe durísimo para el número uno del mundo, puesto que, con la baja de Carlos Alcaraz, veía en París una oportunidad de oro para coronarse con el único Grand Slam que falta en su palmarés.