Parece que se ha abierto una interrogante sobre la candidatura de Donostia para ser sede del Mundial 2030. El alcalde Jon Insausti ha reconocido que el Ayuntamiento está a la espera de conocer "la foto completa" de lo que supone este reto para saber si quiere acoger este evento. Pero además ha recordado que se trata de una decisión que implica a dos partes. La otra es la FIFA, la organizadora el campeonato de fútbol, que está evaluando la sede y también tendrá que decidir si Donostia se amolda a sus exigencias.

Y este aspecto, el de las exigencias que acarrea ser anfitrión de uno o más partidos del Mundial, no es una cuestión baladí, tal y como ha explicado Insausti en la rueda de prensa posterior a la comisión de gobierno. "Hay que analizar qué consecuencias tiene ser sede del Mundial", ha indicado el alcalde, que ha recordado que "hace mes y medio vino por primera vez una delegación de FIFA. Mantuvimos una reunión para analizar qué implicaciones tiene un muchos ámbitos, desde el punto de vista, fiscal, legal, logístico...".

Es por ello, que Insausti ha apelado a la "seriedad, al rigor y la prudencia", es decir, a esperar a "tener la foto completa" para ver si Donostia es capaz de " responder a todos los requisitos que nos han impuesto". Según ha explicado, el Ayuntamiento ha entregado a la entidad organizadora dos informes, "el de gobernanza y el legal", abundando en el hecho de que albergar partidos de esta competición colisiona con normas y leyes tanto forales, autonómica y estatales. Próximamente, entregará a la FIFA el tercer informe, el económico.

"No es una competición cualquiera"

El alcalde ha dicho que "sí hay una disposición a albergar el Mundial" y que además Donostia tiene capacidad para hacerlo, de la misma forma que cada año organiza citas internacionales como el Festival de Cine y el de Jazz, la Donosti Cup y maratones. Pero ha dado a entender que el Mundial implica otra servidumbres.

"Hay que ser consciente de la magnitud de lo que estamos hablando, no es una competición cualquiera", advirtió Insausti, que apeló por segunda vez al "rigor y a la seriedad" porque el Mundial es una actividad "grande que puede tener muchas consecuencias, positivas y negativas". Ha recordado al Ayuntamiento llegan muchas propuestas de eventos y "se analizan todos al detalle", como se está haciendo en este caso.

El examen de la FIFA

Para no perder la perspectiva, Insausti ha recordado que al tiempo que el Ayuntamiento analiza todos los ángulos del desafío que exige este evento, la propia candidatura donostiarra está siendo evaluada por la FIFA. "Nos está pasando un examen".

Según Insausti, "el trabajo sigue. ¿Mostramos disposición? Sí. ¿Estamos analizando si es conveniente que el Mundial se celebre aquí? Sí. Pero lo estamos analizando las dos partes, el Ayuntamiento y también la FIFA. La FIFA no lo tiene claro, nos está pasando un examen y nosotros nos estamos también chequeando. No es un evento cualquiera y a mí me toca hacer un trabajo de prudencia y de análisis", ha remarcado.

Contrariedad en el PSE

Estas declaraciones del alcalde ya han sido respondidas por el PSE, socio del PNV en el gobierno local. La portavoz socialista, Ane Oyarbide, ha afirmado que el Mundial "es un gran hito deportivo y una gran oportunidad" que la ciudad no puede "dejar escapar".

"Sus repercusiones van mucho más allá del evidente posicionamiento internacional que otorga a Donostia. Ser sede de un Mundial supone una oportunidad para dinamizar la economía local, fortalecer el comercio, proyectar nuestra imagen exterior y mejorar infraestructuras y equipamientos que quedarán para el futuro de la ciudad", ha afirmado.

Oyarbide no entiende que el alcalde "no sea firme en su posicionamiento y rompa el consenso institucional y político que existía hasta ahora sobre esta cuestión". "En un asunto de ciudad como este necesitamos claridad, ambición y confianza en nuestras capacidades", ha recalcado.