Iñaki Artola sobrevive al precipicio del Manomanista
El delantero de Alegia levanta un 16-19 ante un competitivo Peña II a base de sufrimiento, saque y derecha para seguir vivo en el Manomanista
Iñaki Artola gana un balón de oxígeno. Sobrevive al precipicio del Manomanistapor partida doble: porque este sábado se enfrentaba a una situación límite al jugarse las habichuelas de la liguilla de cuartos de final contra Jon Ander Peña, y también porque se encontró con un desnivel en el Ezkurdi de Durango que le empujó al filo del abismo.
Más peligroso que una tonelada de dinamita
El finalista de 2025 no está teniendo un curso fácil, ya que no ha terminado de recuperar su mejor versión después de la fractura en la falange distal del anular de la mano izquierda que le tuvo dos meses en el dique seco tras el Parejas. Sin embargo, volteó a su contrincante para salvar los muebles y disponer de una oportunidad de oro para meterse en las semifinales del Manomanista. Depende de sí mismo, porque se jugará el sustento ante Zabala en el cierre del Grupo B.
Oficio
En un partido en el que recurrió al oficio, al sufrimiento y a su derecha a bote, y mejoró prestaciones en el saque y el resto de su debut, el alegiarra desniveló el duelo a partir del primer disparo, suerte desde la cual obtuvo seis cartones, dos de ellos, en plena remontada, tras ceder una desventaja de 16-19. Levantó el marcador en contra con una tacada en la que apretó los dientes, aprovechó un par de errores en ataque de su adversario y resolvió con un dos paredes profundo y una descolgada en el rincón.
Artola, quien reconoció haberse vuelto a “sentir pelotari”, impuso su jerarquía frente a un Peña II competitivo y que le tuvo contra las cuerdas. Sin embargo, el tolosarra sufrió su segundo tropiezo consecutivo después de ir dominando. Ante Zabala estuvo 17-12 y perdió 17-22; este sábado, mientras tanto, manejó una diferencia superior (11-17) y acabó trasquilado con un cierre que se dirimió por 11-2.
Con opciones
Peña II se queda anclado en la última posición del Grupo B, pero sus números no son malos en lo que respecta al tanteador, por lo que parte con opciones de clasificarse para las semifinales. Siempre dependerá de resultados externos. Para empezar, necesita que Zabala gane este domingo en Bilbao para jugarse el todo por el todo en busca de un triple empate.
En una contienda de mucha tensión, Artola comenzó rezagado (1-5) en un tramo en el que a Peña le funcionaron el sotamano y la agresividad. Se repuso de una tacada el colorado, que llegó a darle la vuelta en virtud de su pegada (7-5). Peña no se amedrentó y recurrió a su repertorio (un dos paredes, un gancho y una parada al txoko). Se registraron igualadas en el noveno y en el décimo cartón.
Cambio de decorado
Una cortada de Jon Ander sobre chapa transformó el escenario. El tolosarra asomó el colmillo e hizo sangre. 10-17. Volvió a mostrar el abanico de remates.
Y cambió el decorado. La derecha de Artola marcó la pauta y la ansiedad dominó a Peña. Ni siquiera un fallo grave en plena remontada (15-18) frenó a Artola. Con el 16-19, el colorado neutralizó la distancia.