Síguenos en redes sociales:

Regresa la Ryder Cup alavesa

Corazonistas y Marianistas volverán a medirse este sábado en Larrabea en la segunda edición de la competición que emula el espíritu de la mítica Ryder Cup

Regresa la Ryder Cup alavesaCedida

Este sábado se disputará la segunda edición de la Ryder Cup entre los colegios gasteiztarras de Corazonistas y Marianistas. Esta vez en un nuevo escenario: el Club de Golf de Larrabea. Se trata de un evento de golf que va más allá de ser un simple torneo.

Durante la primera edición, celebrada en marzo del año pasado, fue Marianistas quien se alzó con la victoria. Por ello, Corazonistas llega con la intención de conseguir la revancha y llevarse esta segunda edición. No obstante, como reconoce Diego López –organizador y capitán de los Marianistas– la intención principal es clara: “Pasarlo bien dentro de la rivalidad que existe”.

Con importantes novedades y un mayor número de participantes, la Ryder Cup de este año ha generado una gran expectación y el deseo de los competidores de mejorar la calidad atisbada durante la edición anterior es firme.

La chispa inicial

La Ryder Cup alavesa nació de forma completamente espontánea, a raíz de un simple desafío: “Había un torneo que empezó a organizar la Asociación de Antiguos Alumnos de Coras en Izki. Es un torneo abierto, no solo para antiguos alumnos de Corazonistas, y ahí algunos Marianistas se empezaron a picar con el tema. Entonces surgió la idea de organizar algo al estilo de la Ryder Cup; eliminatorias entre dos equipos”, rememora Diego López.

"La idea de organizarla surgió a través de un pique entre Corazonistas y Marianistas"

Diego López . Capitán de Marianistas

La semilla de la idea estaba plantada, pero “nadie se ponía a organizarlo”, probablemente porque, en la mayoría de los casos, “el golf es un deporte muy individual”.

Finalmente, esa idea que brotó de un pique entre dos colegios de Vitoria empezó a tomar forma.“Alrededor de las Navidades de 2024, el capitán de Corazonistas –Héctor Duque– y yo empezamos a organizarlo por separado y luego juntamos esfuerzos. Lo hablamos con Izki, que nos dio muchas facilidades, y terminamos fijando la fecha y adaptándonos”, explica Diego López.

Sin embargo, no todo fue sencillo, ya que para “organizarlo bien y que sea atractivo” se necesitaba “un presupuesto”. El planteamiento inicial era que lo “pagaran los jugadores”, pero surgió la idea de la financiación a través de colaboradores, empresas afines a los colegios o a las propias familias de los jugadores que permitieran reducir ese coste.

Jugadores de Corazonistas y Marianistas posando junto al trofeo de la Ryder Cup alavesa.

Buen precedente

La primera edición, celebrada el 29 de marzo de 2025, resultó “bastante bien”. “Pasamos un día estupendo; muy competitivo y muy divertido. También celebramos la comida de hermandad que queremos realizar siempre”, enfatiza Diego López.

Aunque resultó un éxito, la meteorología no acompañó. Aquel día hizo “frío, viento y lluvia”, condiciones poco propicias para la práctica del golf, pero “las ganas que teníamos hicieron que lo dejáramos a un lado”.

Al principio, no fue fácil formar los equipos: “Había gente que se veía con un nivel bajo para apuntarse, y es todo lo contrario; es una competición muy divertida que no es nada demasiado oficial. Es simplemente para pasarlo bien, aunque la rivalidad exista”, explica Diego López.

"Es una competición divertida y hecha para pasarlo bien, aunque la rivalidad exista"

Diego López . Capitán de Marianistas

Cuando ambos equipos lograron reunir a diez personas, se acordó no añadir a nadie más, ya que solo quedaba un mes para la primera competición entre Marias y Coras.

El torneo “estuvo competido desde el principio hasta casi el final”, y finalmente fue Marianistas quien se llevó la gato al agua gracias a un resultado de 5,5 a 2,5. Un marcador final que “parece holgado”, pero “no fue tan fácil como parece”.

Importantes novedades

La edición de este año, prevista este sábado, se presenta, si cabe, con aún más entusiasmo y expectativas que la anterior. Gracias a que la competición se ha “organizado con más tiempo”, esta segunda edición incorpora importantes novedades que prometen superar lo conseguido en la primera.

“La mayor novedad es que cambiamos el campo”, explica Diego López. Este año, tras jugar en Izki en la edición pasada, la rivalidad colegial entre Corazonistas y Marianistas se trasladará al green de Larrabea.

El equipo de Corazonistas durante la primera edición celebrada el año pasado.

También variará el número de participantes, aumentando respecto a los 10 por equipo del año pasado, como detalla Diego López: “El número de participantes ha crecido en seis jugadores por equipo, sumando 16 personas en cada conjunto, por lo que jugaremos diez partidas individuales y tres de parejas”.

Y es que son cada vez más los que desean participar en esta Ryder Cup, hasta el punto de que “Corazonistas ha comentado la posibilidad de hacer un torneo paralelo previo a la competición para establecer el equipo”, mientras que Marianistas aclara que “a día de hoy no nos hemos planteado nada”.

El equipo de Marianistas durante la primera edición de la Ryder Cup alavesa.

Por parte de Corazonistas, existe un “ánimo sano de revancha”, tal y como precisa su capitán Héctor Duque, quien aclara que el equipo ha tenido el doble de solicitudes que en 2025 para vivir en primera persona esta Ryder Cup. “Se han apuntado dos chavales de poco más de 20 años con un hándicap bajo. Mantenemos los diez jugadores iniciales del año pasado y el resto se ha decidido hacer por hándicap y luego unos reservas. Tenemos ganas de revancha, pero por supuesto sana. Siempre ha habido una rivalidad entre los dos colegios en todos los deportes y queremos que siga existiendo en el golf con una comidad de confraternizacion y buen rollo”, resalta.

Otra novedad añadida en esta segunda edición replica una regla de la Ryder Cup original entre Europa y USA:“El equipo ganador es el que mantiene la copa y, para arrebatársela, el conjunto perdedor del año pasado tiene que ganar. Por lo tanto, el equipo que posee la copa, con solo empatar la Ryder, la mantendría. Es el guiño que hemos querido hacer al formato original”, subraya Diego López.

"Tenemos ganas de revancha sana, habrá buen rollo y una comida de confraternización. Intentaremos dar la sorpresa, el equipo ha tenido el doble de solicitudes que en 2025 para participar”

Héctor Duque . Capitán de Corazonistas

La última gran novedad será la creación de una página web que se “anunciará en breve”. En ella, “todo el mundo podrá acceder y ver cómo va la competición en cada momento y totalmente en directo”.

Expectativas a futuro

Con grandes novedades y una participación superior a la de la edición anterior, la segunda Ryder Cup alavesa se presenta por tanto con grandes expectativas de superar a su predecesora, que ya fue un éxito, a pesar del único inconveniente de la meteorología que acompañó aquel 29 de marzo.

Por dicha razón, este año se ha optado por “retrasar la competición 20 días y celebrarla en primavera”, ya que “será más probable que haga un buen día” el 18 de abril. No obstante, son perfectamente conscientes de que, en lo que a meteorología se refiere, “Vitoria es una lotería”.

El trofeo de la Ryder Cup alavesa sobre el green.

Más allá de la próxima edición, la intención es que esta Ryder Cup entre Coras y Marias se prolongue durante varios años. “Los jugadores estamos en una media de alrededor de 50 años, con algunos jóvenes que se han incorporado este año y hasta una persona que va a jugar con más de 75 años, por lo que podemos estar hasta 25 años jugando nosotros, más todos los nuevos que vengan por detrás”, intuye Diego López.

Toda la organización ha resultado sencilla dentro de los parámetros esperados, ya que “todos los jugadores se muestran dispuestos y aceptan las propuestas”, lo que facilita este tipo de iniciativas que, hasta ahora, no han sido muy habituales en el golf alavés.

Tanto es así que Diego López asegura que esta Ryder Cup puede servir de inspiración para futuras competiciones: “Presenciar una cosa tan bien organizada yo creo que sí va a gustar. Mucha gente lo verá con cierta envidia, por lo que estoy seguro que de esta Ryder saldrá algún otro tipo de competición, ya no sé si de colegios o de otra cosa, pero con un formato que agrada mucho y que normalmente no se está acostumbrado a que se organice”.

De esta manera, el golf alavés volverá a celebrar una fiesta por todo lo alto en la segunda edición de la Ryder Cup entre Corazonistas y Marianistas. Que gane el mejor.