Entre los hitos de Joseba Ezkurdia (Arbizu, 1991) destacan su seis txapelas de Primera –tres del Cuatro y Medio (2018, 2019 y 2022) y otras tres del Parejas (2018, 2020 y 2025)–, pero alcanzar las semifinales del presente Campeonato de dúos como zaguero emerge como uno más. No tiene quizás el brillo histórico de los títulos, pero sí que conviene loar su adaptación en una demarcación que no es la suya y en la que ha tenido que adaptar sus características, sin tanta postura de abajo, pero con una magnífica volea, capacidad de sacrificio y un trabajo innegociable.
Después de iniciar el campeonato junto a Jokin Altuna con cierto miedo, ahora derrocha “ilusión”, sobre todo, por “cómo ha ido el campeonato”. “Nos ha tocado sufrir mucho, pero hemos sido constantes y duros de cabeza. Hemos hecho las cosas bien y estamos contentos de haber alcanzado las semifinales. Tenemos ilusión de seguir en esta línea”, describe el todoterreno de Aspe, quien reflexiona que “nos ha tocado trabajar y estamos siendo competitivos, excepto en algún partido. Se nos han escapado puntos por detalles, pero teníamos claro que no iba a ser fácil cubrir nuestros objetivos y que iba a ser un Parejas exigente. Hemos sido duros y lo hemos sacado adelante, prueba de ello es que estamos entre los cuatro mejores”.
Duros de cabeza
Y tanto. De estar en el alambre el 1 de febrero en el Ogueta de Gasteiz a pasar a la cuarta plaza y acceder a las semifinales mediante el ‘play-off’ ante Javier Zabala y Julen Martija. “Nos jugamos seguir vivos o no contra Peña II-Imaz. Ganamos por 22-15 y empezamos a mejorar hasta meternos entre los mejores”, espeta. Cuatro victorias seguidas que valen oro.
Han cumplido objetivos, pero quieren más. La mirada está puesta en el 29 de marzo y el Navarra Arena de Iruñea. Es complicado, mucho; pero no imposible. “Estamos contentos por estar aquí, pero nos vamos a dejar todo en la cancha y somos ambiciosos. La final está cada vez más cerca; así que, ¿por qué no soñar? Hay adversarios muy fuertes y lo tenemos difícil, pero...”, disecciona el manista de Aspe.
Las manos
Si la incertidumbre planeaba por la cabeza de Ezkurdia es por la dureza de un campeonato de tamaña envergadura para unas manos no acostumbradas a golpear desde atrás. Sin embargo, reconoce que le están respondiendo “bien”. “En algún partido he acabado más cargado, pero he podido recuperarme a tiempo como para hacer entrenamientos semanales y llegar bien al fin de semana. Esperaba más sufrimiento, más problemas, pero estoy bien tanto de manos como de hombros. Estoy muy contento por ese lado”, advierte Joseba, quien, de hecho, aterriza el sábado en las semifinales después de hacer su mejor partido del Parejas en la repesca ante Zabala-Martija.
El 22-12 supuso el billete a las semifinales. Hay camino por recorrer, pero va por la buena senda. “Estoy mejorando las posturas de abajo, pero tengo mucho margen de mejora. Coger la distancia a la pelota y atacarla es lo que más me cuesta. Estoy trabajando por mejorar ese golpeo. Aun así, tengo mucha confianza con la volea y nuestro juego pasa por entrar así, meter ritmo y que los contrarios no estén cómodos”, reseña.
Ante zagueros dominantes
Con todo, Ezkurdia está señalado en una fase de semifinales en la que cohabitará con tres guardaespaldas de gran cilindrada: Jon Ander Albisu, José Javier Zabaleta y Martxel Iztueta. “Son dominantes y marcan la diferencia. Me va a tocar sufrir, defender mucho. Queremos atacarles, que no estén cómodos ni golpeen la pelota de atrás adelante”, admite el navarro, que destaca que en su defecto de “pareja atípica” puede estar su mayor virtud. “Esa tiene que ser nuestra clave. Tenemos que enredar, mover a los rivales. Mi juego cambia el de Jokin Altuna, al que le toca entrar mucho y me ayuda un montón; así es muy complicado que acabe los tantos, porque no hay tantas oportunidades. Sabemos cuál es nuestro patrón de juego. Jokin me ayuda mucho y estoy muy contento con él”, asiente Ezkurdia.
Otra de las claves es la sintonía. “Nos hablamos mucho, pero nos entendemos a la perfección tanto dentro como fuera de la cancha. Jokin es muy listo jugando y siempre sabe lo que tiene que hacer. Nuestro partido pasa por incomodar. Tenemos que mejorar los detalles y trabajamos para entendernos mejor en la cancha”, declara el navarro.