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Daniel Fernández Saiz

VÍDEO: Entrevista a Fabrizio Scontrini, la estrella del peso afincada en Vitoria-Gasteiz que no puede competir por España

Fabrizio Scontrini es una de las mayores promesas del atletismo en España y es en Vitoria donde ha decidido vivir su proceso de maduración definitiva para convertirse en una estrella. Desde que comenzó con 13 años en la disciplina de lanzamiento de peso, su evolución ha sido rápida y constante. Sin embargo, no se le permite competir en igualdad de condiciones.

Este argentino de 19 años, afincado en la capital alavesa desde septiembre del año pasado, puede ganar un Campeonato de España y no subir al podio.

Puede liderar el ranking nacional y quedarse sin medalla. Puede lanzar más lejos que nadie y ver cómo su competición termina antes que la del resto. Y no por una lesión ni por falta de nivel, sino por un farragoso trámite administrativo que no termina de resolverse positivamente.

Mientras su expediente de nacionalidad avanza, Scontrini se entrena en Vitoria y compite sabiendo que, muchas veces, ganar no basta para él. Pues bien, este pasado fin de semana volvió a comprobarlo. 

En un Campeonato de España, el atleta perteneciente a la Real Sociedad firmó en sus tres primeros lanzamientos una marca con la que habría sido campeón: un impresionante 17,29 metros, su mejor registro hasta la fecha.

Sin embargo, al no disponer de la nacionalidad española no pudo acceder a la mejoría y disponer de otros tres intentos, al contrario que el resto de competidores. Sin derecho a esa réplica, terminó tercero y, de nuevo, privado de la medalla que le correspondería.

De Argentina a Soria

Scontrini llegó a España en diciembre de 2019 después de que su familia decidiera abandonar Argentina por la complicada situación política y económica que rodeaba al país albiceleste.

Se asentó en Soria, donde continuó practicando rugby mientras trataba de adaptarse a una vida completamente nueva, algo que, como él mismo reconoce, “no fue nada fácil”.

Fabrizio Scontrini junto a Serafín Pérez, su entrenador

Fue allí donde su trayectoria deportiva dio un giro de 360 grados. Serafín Pérez, entrenador en Soria y vinculado entonces al Centro de Alto Rendimiento, lo vio por primera vez durante una práctica de rugby. Desde el primer momento su físico le llamó la atención y no lo dudó: “Lo quiero para lanzar”. 

“El primer día, sin tener idea de la técnica y de cómo coger la bola, ya se veía que si entrenaba podría llegar lejos”

Serafín Pérez . Entrenador

Tras ponerse en contacto con él y su familia, comenzaron a entrenar juntos pocas semanas después. “El primer día ya lanzó la bola casi al nivel de la mínima del Campeonato de España, sin idea de técnica ni de cómo cogerla. Solo por fuerza bruta y capacidad innata ya se veía que, si entrenaba, podría llegar lejos”, explica su entrenador casi seis años después de aquellos primeros entrenamientos.

Fabrizio Scontrinin en plena ejecución de un lanzamiento de peso

Scontrini comenzó en el lanzamiento de peso por una simple “cuestión física y de mentalidad”, sin una obsesión inicial por “ganar o perder”. Sin embargo, su talento era evidente por entonces y la progresión fue meteórica.

“Pasar de lanzar nueve metros a hacer la mínima del Campeonato de España y, tres meses después, superar los 16 metros es algo muy grande para el peso”, rememora Fabrizio al hablar de sus comienzos en la disciplina.

Los resultados no tardaron en llegar. En su primer año compitiendo se proclamó campeón de España en categoría sub-16 y, posteriormente, también lo hizo en sub-20, títulos que, debido a su peculiar situación administrativa, no figuran de manera oficial en su palmarés.

En pista cubierta, Fabrizio llegó a situarse entre los 16 mejores del mundo en categoría sub-18, según los rankings internacionales de World Athletics, y actualmente lidera la clasificación nacional de su categoría. Marcas que le permitirían competir en un Campeonato de Europa sub-23 y que, por ahora, siguen sin poder materializarse.

Nueva vida en Vitoria

El imparable crecimiento deportivo coincidió también con un cambio vital. En septiembre del año pasado, Scontrini se mudó a Vitoria para comenzar sus estudios universitarios en Ingeniería de Telecomunicaciones.

"Estoy muy cómodo con Vitoria y su gente, no puedo quejarme de nada"

Fabrizio Scontrini . Atleta

En la capital alavesa asegura sentirse “muy cómodo” y “aceptado”. Además, se reencontró con Serafín Pérez, su entrenador, quien se había mudado años antes a Vitoria.

En el País Vasco dejó el Numantino —su antiguo club en Soria— para incorporarse a la Real Sociedad, una decisión que le permite “seguir compitiendo al máximo nivel”.

No fue una elección sencilla, pero se vieron en la imperiosa necesidad de buscar un “club fuerte” que pudiera ayudarle económicamente. “La Real Sociedad masculina de atletismo es el mejor equipo que hay ahora mismo en el País Vasco”, reconoce Pérez.

Además, al estar empadronado y competir como atleta alavés, ambos quisieron “apostar por el País Vasco” y consideran que deben “seguir apostando por el deporte de aquí”.

Fabrizio Scontrini entrena y vive en Vitoria a la espera de una documentación que le abra las puertas de la competición en igualdad de condiciones con sus rivales

Sin igualdad

Competir con una desventaja tan clara no resulta nada sencillo. “Es algo que a mí me desmotiva mucho. Si entreno todo el año para hacer solo tres lanzamientos cuando mis compañeros tienen seis y, además, tener que conseguir los mismos resultados, me parece algo injusto y muy desmotivador”, confiesa Scontrini.

"Si entreno todo el año para hacer solo tres lanzamientos cuando mis compañeros tienen seis y, además, tener que conseguir los mismos resultados, me parece algo injusto y muy desmotivador”

Fabrizio Scontrini . Atleta

Por esta situación, en muchos momentos le cuesta encontrar “la confianza y la motivación para seguir entrenando”, especialmente al saber que no se le permite “conseguir medallas”, aunque sus marcas sean superiores.

En esos momentos de incertidumbre, cuando se plantea “bajar la intensidad o entrenar menos días”, su entrenador se mantiene optimista y le anima a continuar: “Nunca se sabe cuándo puede llegar la nacionalidad”, afirma Serafín.

Mientras la espera burocrática se acerca ya a los seis años, continúan en contacto con la Real Federación Española de Atletismo para intentar acelerar los trámites, aunque sin avances por el momento.

Pese a haber nacido en Argentina, Scontrini tiene claro que para él “el máximo orgullo sería representar a España”. Sin embargo, ni siquiera ese deseo ha sido suficiente para agilizar una espera que se vuelve cada vez más pesada.

Hasta entonces, Fabrizio y Serafín aseguran seguir intentándolo “con todo lo que está en nuestras manos”. No piden un trato de favor, pero lograr la nacionalidad le permitiría a esta promesa del peso afincada en Vitoria simplemente “poder competir y cumplir mi sueño”.