La jefa de prensa de la selección española femenina, Patricia Pérez, declaró este jueves en la Audiencia Nacional que recibió presiones en relación a las manifestaciones de la jugadora Jenni Hermoso tras el beso que el expresidente de la Federación Española de Fútbol (RFEF), Luis Rubiales, le dio después de la final del Mundial.

Pérez prestó declaración como testigo ante el juez Francisco de Jorge, titular del Juzgado Central de Instrucción número 1, que investiga a Rubiales por agresión sexual y coacciones, y admitió haber recibido presiones por parte de responsables federativos sobre la versión de los hechos, según pudo confirmar EFE.

La responsable de prensa de la selección, que acudió junto a un abogado a la Audiencia, hizo también entrega de su teléfono móvil en el juzgado para proceder a su volcado en relación a las presuntas coacciones a la futbolista y a su entorno para que dijera que el beso fue consentido.

DECLARACIONES DE OTRAS VÍCTIMAS

El hermano de la jugadora, Rafael Hermoso, que ya prestó declaración como testigo el pasado día 25, también acudió hoy al juzgado para proceder a igualmente al volcado de su móvil y que se puedan revisar las llamadas y mensajes que le llegaron para que presuntamente interfiriera en el relato de la futbolista sobre lo sucedido en la final del Mundial en Sídney.

El juez escuchó también esta jornada la declaración como testigo del exdirector de Integridad de la RFEF, Miguel García Caba, quien defendió su actuación en relación al informe interno que elaboró el departamento que encabezaba sobre lo sucedido en la final del Mundial y que cerró sin ninguna consecuencia para el expresidente y sin escuchar el testimonio de Jenni Hermoso, según fuentes próximas al caso.

El propio Luis Rubiales, en la Asamblea que la RFEF celebró el 25 de agosto donde mantuvo que no iba a dimitir, como luego hizo el pasado 10 de septiembre, explicó que el departamento de Integridad de la RFEF había llevado a cabo las diligencias pertinentes para esclarecer los hechos.

RETIRADOS DE LA RFEF

El pasado día 22 la RFEF, que está encabezada por una comisión gestora que preside Pedro Rocha, anunció que prescindía de los servicios de García Caba, que se incorporó al organismo cuando Luis Rubiales llegó a la presidencia en mayo de 2018.

Las salidas de Caba y la de Andreu Camps como secretario general el día anterior se produjeron después de las reclamaciones hechas por las jugadoras de la selección para que la RFEF reestructure las áreas de secretaría general e integridad, así como el organigrama de fútbol femenino, el gabinete de la presidencia y el área de comunicación y marketing.

PRÓXIMAS DECLARACIONES

La ronda de declaraciones continuará el próximo lunes 2 de octubre con la comparecencia como testigos de tres jugadoras de la selección: Alexia Putellas e Irene Paredes, que lo harán por vídeollamada, y de Misa Rodríguez.

El 10 de octubre será el turno del exseleccionador femenino Jorge Vilda, destituido el 5 de septiembre, del director de la selección Albert Luque y del director de Marketing de la RFEF, Rubén Rivera, los tres como investigados.