El cuarteto formado por Javier Allende, Asier Aranburu, Sergio Román y Javier Salinas logró el pasado fin de semana el récord del mundo M45 de 4x800 metros en Durango. Un registro que mejoró en 10 segundos el de los australianos Hopkins, Hipworth, Crowley y Sanford que el pasado 24 de marzo en Melbourne, en el verano austral, marcaron en 8:36.34 y que meses después lo batió un grupo cuya media de edad es de 46 años, lo que le otorga más valor a una marca final de 8:26.22 con una media de 2:38/km.

Javier Salinas, la representación alavesa del cuarteto vasco que alcanzó el hito histórico, recuerda en NOTICIAS DE ÁLAVA sus sensaciones tras batir el récord y explica que su pasión por el atletismo se mantiene desde que apenas era un crío. “Tenemos una gran satisfacción, es algo muy chulo, es un reto que no te lo planteas en la vida y es algo que lo tenemos ahí de por vida aunque alguien vendrá y lo quitará seguro, podemos presumir de tener un récord del mundo y nos hace mucha ilusión”, relata.

Ahora bien, Salinas explica que gracias al apoyo de los dos equipos rivales y de la organización, la prueba pudo celebrarse en Durango con un gran ambiente. “Es un relevo de 4x800 que no se suele hacer habitualmente, nos percatamos de que podíamos participar porque vimos a otros compañeros vascos y por curiosidad vimos que se podía conseguir y ahí empezamos a preparar todo. Lo más complejo fue la organización previa más que la competición en sí, tienes que conseguir que una federación te lo programe, un mínimo de dos equipos para homologar la prueba y uno de ellos nos facilitó especialmente el conseguir el récord”, matiza el atleta alavés.

A Salinas la pasión por enfundarse las zapatillas para recorrer las pistas de atletismo le viene de familia. “Es algo genético, mi padre corría, ha sido deportista toda la vida y con cinco años me puse el primer dorsal; de joven sí que eres más competitivo pero ahora lo haces más por un tema de salud mental y mantenerte bien físicamente. Aunque sea un poco personal, la parte motivacional me viene en gran medida de cuando mi mujer falleció en abril, eso me llevó a ponerme de nuevo las zapatillas y buscar retos que me motivasen”, rememora el deportista, emocionado.

La constancia y el sacrificio en las pistas de atletismo es otro motivo por el que el cuarteto euskaldun se ha adueñado del récord en 4x800 metros. En el caso del alavés, su plan de entrenamientos consiste en entrenar cinco o incluso seis días a la semana. “Víctor Clemente ha sido mi entrenador desde siempre y él me pasa la planificación de la semana, luego lo adapto en función del ritmo del trabajo pero partimos de esa planificación para entrenar unos cinco días a la semana e incluso pueden caer seis en una época buena”, cuenta Salinas.

Unos días después de lograr ese hito histórico, el alavés asegura que su mayor reto es “mantener la constancia y no dejarlo” ya que lo más importante para él es entrenar “por salud mental y física más que por algún torneo en concreto”.