Llegó la jornada de descanso del Dakar y todos los participantes -pilotos, mecánicos, organización, etcétera- pudieron disfrutar de una comida en condiciones, una barbacoa de la que dieron buena cuenta en un día en Riad (capital de Arabia Saudita) en el que, contra lo que se pueda creer, las temperaturas máximas apenas llegaron a los 22 grados, por lo que hubo incluso quien comió al sol y no a la sombra. Después de tantos días tragando polvo y arena, un cambio espectacular.