La Ertzaintza ha colaborado con una ONG facilitándoles el material decomisado en un operativo policial que se llevó a cabo en Araba en 2020. Ropa, calzado y grifos componen la ayuda entregada a esta organización para ser distribuida en diversos poblados de Gambia.

En el año 2020 se realizó una operación por parte de la Ertzaintza en la que se detuvo a seis personas a las que se acusaba de un total de cinco robos en remolques de camiones en tránsito por el territorio de Araba.

Las sustracciones se efectuaban cuando los conductores paraban a realizar sus descansos o en camiones aparcados en los polígonos industriales.

Se trataba de una organización criminal dedicada al robo de cargas de camiones por todo el territorio nacional, que tenía su base en Vitoria-Gasteiz y que transportaba los objetos robados a Algeciras, desde donde se distribuían. Fue una investigación realizada en colaboración con la Guardia Civil de Zaragoza y Navarra.

En los registros que se realizaron en el hotel en que se alojaban así como en los locales que alquilaron en la capital alavesa para ocultar la mercancía sustraída, se encontraron ropa, calzado y grifos, que fueron incautados.

Todo este material se encontraba en perfecto estado y no había sido reclamado por lo que, tras solicitar su autorización al Juzgado de lo Penal Nº6 de Zaragoza, se cedió a una ONG para su distribución a principios de este mes de diciembre en varios poblados de Gambia.

La Ertzaintza entrega a una ONG el material incautado en un operativo policial para su distribución en Gambia Ertzaintza

Un operativo de 2020

La investigación arrancó en agosto de 2020 cuando agentes de la Ertzaintza localizaron en una furgoneta estacionada en un polígono industrial de San Román (Álava) varias decenas de cajas de piezas de grifería que habían sido robadas de un camión aparcado en la misma zona.

Al día siguiente se robó una caja con prendas de vestir de un vehículo pesado en un aparcamiento de Iruña de Oca, también en Álava.

La Policía vasca inició entonces una investigación que le puso sobre la pista de seis hombres alojados en hoteles de Vitoria que también estaban siendo investigados por la Guardia Civil de Navarra y Zaragoza por robos con el mismo "modus operandi".

Se inició en ese momento una operación conjunta entre ambos cuerpos policiales, bautizada Bupinca-Varcal-Ibiltari, que se concretó en un operativo policial desarrollado el 2 de septiembre en Vitoria, donde fueron detenidos los seis sospechosos.

Los agentes, que hallaron documentación falsa al registrar sus habitaciones, registraron después tres trasteros en el polígono Oreitiasolo de la capital alavesa que eran utilizados como lugar de almacenaje de la mercancía sustraída antes de darle salida en el mercado negro.

En estos tres locales se hallaron 702 bobinas de cobre y 800 paquetes de una conocida empresa dedicada al envío de productos adquiridos por internet, además de decenas de cajas de ropa, calzado, material de grifería o cosmética.

Los investigadores pudieron verificar que estas mercancías provenían de cometidos en Álava; en Ameyugo (Burgos), donde se sustrajeron 900 bobinas de cobre con un valor de 50.000 euros y calzado deportivo por valor de 100.000 euros; en Quintanapalla (Burgos), donde se robó cosmética y varios palés con cápsulas de café; y en Olazagutia (Navarra), donde sustrajeron paquetería con destino a Portugal

La banda actuaba de manera coordinada bajo el liderazgo de un cabecilla, se repartía las funciones y guardaba medidas de seguridad para evitar ser descubiertos.

Camiones aparcados ajenos a la información EP

Para cometer los robos se desplazaban desde Barcelona en furgonetas con gran capacidad de carga y con matriculadas "dobladas" hasta áreas de servicio y aparcamiento de carreteras principales donde aparcan camiones cargados de mercancías.

Una vez en el estacionamiento hacían cortes en las lonas de los camiones para ver su mercancía y seleccionaban la que pudiesen vender fácilmente en el mercado negro. Después transportaban el material a los trasteros que habían alquilado en Vitoria con documentación falsificada, y la guardaban hasta su traslado a otros lugares una vez concretada su venta.

Las investigaciones revelaron que el grupo había gestionado con una agencia el transporte de una tonelada y media de carga hacia Andalucía con el objetivo final de exportarlo a Marruecos.

Por este motivo, se registraron dos naves de empresas de transporte de mercancías en Algeciras y Málaga, se localizó numerosos paquetes procedente de robos y se inició una investigación contra tres personas presunta receptación de mercancía robada.