Javier UrrizaHeptacampeón individual de remonte

“Lograr siete txapelas es increíble; no estuve brillante, pero gané a base de pelear y sufrir”

30.09.2020 | 00:11
Urrutia se dispone a golpear durante la final del sábado ante Endika Urrutia en el Galarreta.

El pamplonés es el gran dominador del remonte en la última década. A sus 38 años, disputó el sábado su novena final consecutiva, en la que se impuso a Endika por 30-27.

Pamplona – Javier Urriza (9/11/1981) logró el sábado su séptima txapela individual al vencer a Endika Urrutia por un apretado (30-27) en el frontón Galarreta de Hernani. El pamplonés ha disputado las últimas nueve finales y se ha convertido en el gran dominador del remonte durante la última década. A sus 38 años, Urriza no pierde la ambición y, después de "saborear esta victoria", no descarta "pelear por alguna txapela más".

¿Cómo se siente después de haber conseguido su séptima txapela?

–Feliz. Muy contento y satisfecho por lo conseguido, aunque en la final no rendí todo lo que me hubiera gustado. Al final, el objetivo era volver a recuperar la txapela y lo he logrado, así que estoy muy satisfecho.

¿Ha podido celebrarlo?

–Bueno, poca cosa, la verdad. Las circunstancias no permiten celebrarlo como me hubiera gustado y el sábado estuvo la cosa muy tranquilita. Hoy (por ayer) tengo una comunión familiar y aprovecharé para festejar las dos cosas.

Logró la victoria en un partido muy igualado contra Endika (30-27).

–Sí. Yo era consciente de que iba a ser un partido difícil. La cátedra y todo el mundo me daba por favorito, pero yo sabía del potencial de Endika y estaba preparado para sufrir. Empecé muy mal y me costó mucho quitarme esa tensión de los días importantes. Tuve varios fallos al principio que mermaron un poco mi confianza y me costó meterme en el partido. A base de pelear, sin mucha brillantez, pude ganar la txapela.

¿Se le hizo duro mentalmente empezar perdiendo 5-0?

–Sí. Los primeros pelotazos, pegué dos o tres tacos y tenía ya la cesta medio rota. Hice una falta de saque y son detalles que te ponen la final cuesta arriba. La verdad es que me costó darle la vuelta mentalmente a eso y tratar de evadirme para seguir jugando. Me quitó confianza para poder jugar con más alegría. Esas ganas que tenía de recuperar la txapela fueron un peso en contra me impidieron dar mi mejor nivel.

Se llegó 27-27 al final. ¿Cómo vivió los últimos tantos?

–Ahí ya es todo o nada. Recuerdo que hubo un tanto muy peloteado, en el que pegué un rebote apoyado en la pared dándole casi hacia atrás. Ahí saqué un poco el instinto de supervivencia y, por suerte, esos tres últimos tantos cayeron de mi lado. Al final, fue una felicidad inmensa y pude soltar toda la adrenalina que tenía acumulada.

Ha ganado siete de las últimas nueve ediciones del torneo.

–La verdad es que los números son impresionantes. Cuando debuté, nuca habría pensado ni siquiera en ganar una txapela individual. Quería trabajar para compensar la confianza que habían depositado en mí y tratar de dar un buen nivel. Y, si podía, llegar a ser algún día un pelotari de Primera. Y mira, fueron llegando los títulos y año a año están saliendo las cosas muy bien y le doy mucho valor. Sobre todo, el haber disputado nueve finales individuales consecutivas creo que es muy difícil. Ahí están los números y, el día que me retire, se valorará de otra manera. Ahora, mientras tanto, voy a saborear esta y ver si puedo pelear por alguna más.

Ha podido desquitarse después de perder la final del año pasado.

–Tenía la espinita clavada del año pasado, que se me escapó por pequeños detalles en los últimos puntos. Tenía muchas ganas de recuperar la txapela. Quizás, hasta me jugó una mala pasada esa cierta ansiedad por volver a ganarla. Al final, por suerte, esta vez los detalles cayeron de mi lado en los últimos tres tantos y fue una satisfacción total.

También es una txapela especial por haberla logrado en un año marcado por el coronavirus.

–A nivel deportivo, ha sido un año de mucha incertidumbre en general y también en lo deportivo. Durante el confinamiento, no tenía muy claro ni siquiera si se iba a poder disputar este campeonato. Por suerte, pudimos empezar a jugar pronto el campeonato de parejas y ahora este individual. He podido ganar las dos finales así que las cosas no han podido salir mejor después del confinamiento. Ahora, a descansar un poco y a ver si se puede alargar algo más esta racha.

¿Cómo ha sido compaginar el trabajo con el remonte durante esta temporada?

–Nosotros somos semi-profesionales, se podría decir. Son ya 38 años y cada vez la carrera laboral va cogiendo más peso, más responsabilidades y muchas veces se hace cuesta arriba. Al final, para jugar un campeonato individual hace falta estar muy bien preparado física y mentalmente. Hay que meter muchas horas de entrenamiento, de recuperación y a veces se hace muy difícil. Pero bueno, más mérito todavía si cabe porque estamos todos los remontistas igual y es para estar satisfechos con nuestro esfuerzo. En mi caso, yo trabajo en Largoiko, que es una empresa de maquinaria especial en Villatuerta. Llevo la línea comercial y me toca hacer labor mercantil por Europa y viajar muchas veces.

¿Se llegó a platear en algún momento la retirada?

–Bueno, el remonte ha pasado también por una situación peculiar con la legada de una nueva empresa durante el confinamiento. La verdad es que yo estaba en una situación peculiar y ya desde antes me venía planteando mi futuro. En función de las condiciones que me ofrecieran y de mis sensaciones me planteaba seguir jugando o no. Al final, requiere mucho esfuerzo y mucha dedicación y llegas a pensar si te compensa o no. Pero, cuando llevábamos un mes parados, yo sentía ese hambre de competir y Oriamendi me presentó un proyecto ilusionante y decidí continuar. Por lo menos, tengo contrato hasta el 31 de diciembre y después ya veremos lo que ocurre.

Se va acercando su retirada, ¿hay relevo generacional?

–Hay muchas buenas noticias para el futuro. La empresa está trabajando en las escuelas y cada vez va entrando más gente. La verdad es que hay varios chavales como Juanenea, Ansa, Barrenetxea o Endika, que son pelotaris que han dado un paso adelante. Son remontistas jóvenes y hay un gran futuro por delante. Tenemos muchos años de remonte de calidad asegurados. Ojalá se trabaje bien el tema de las escuelas para que vengan también futuros grandes remontistas por detrás.

¿Cómo se podría potenciar la afición al remonte en Navarra?

–Lo que está claro es que el remonte en directo es un espectáculo y a todo el mundo que va al frontón le gusta. Lo que es complicado es conseguir que vaya gente durante todo el año. Las dos empresas tienen claro que hay que salir a jugar también a otros sitios como Navarra y a frontones cortos para expandir esta modalidad y esperemos que en los próximos años se haga con éxito.

el protagonista

Lugar y fecha de nacimiento. Pamplona, 9/11/1981 (38 años).

Posición. Delantero

Altura y peso. 1,92 m y 89 kg.

Debut. Frontón Euskal Jai Berri, 27/1/2007.

Trabajo. El pamplonés lleva la línea comercial en la empresa de maquinaria especial Largoiko, en Villatuerta.

la cifra

7

Javier Urriza sumó el sábado su séptima txapela individual. El pamplonés es el segundo remontista más laureado, tan solo por detrás de Koteto Ezkurra (11). Además, fue subcampeón en 2014 y 2019.

TODOS LOS CAMPEONES

11. Ezkurra1995-99, 2001, 2, 4, 5, 10 y 11

7. Urriza2012, 2013, 2015-18 y 2020

4. Matxin II1989, 1990, 1992 y 1994

2. Intxauspe 1981 y 1987

2. Mujica I 1988 y 1991

2. Zeberio II 2006 y 2007

2. Urrutia I 2008 y 2009

1. Ábrego (1944), Areso (1952), Aizpuru (1993), Lizaso (2000), Eizagirre (2003), San Miguel (2014) y Barrenetxea IV (2019)

"Los números están ahí y el día que me retire los valoraré de otra manera; ahora, voy a ver si puedo conseguir más"

"Me planteé dejarlo en el confinamiento, pero tenía hambre de competir y un proyecto muy ilusionante"