vitoria - Nunca es tarde si la dicha es buena y menos aun cuando se tiene la constancia e ilusión en lo que se hace como nuestra protagonista Sandra Martínez. A sus 35 años esta triatleta alavesa pasará a ser corredora élite después de firmar su primer contrato con el club Tri Infinity Móstoles, pese a llevar tan solo cuatro años practicando este deporte que ante todo asegura que le “divierte”. Además, hace especial hincapié en que cuando deje de sentirse así lo dejará pero que mientras tanto estará dispuesta a darlo todo en cada entrenamiento. “He de decir que desde que empecé en este mundo he ido consiguiendo cada vez más resultados. Estos me han llevado a firmar por un club sin que antes haya pertenecido a ninguno”, indica. Aun así, en todo momento habla en plural y esto le resulta inevitable, ya que comparte carreras, entrenos y experiencias junto a su compañero en la vida como en los torneos Peio Sabino. “Es mucho más fácil todo desde que estamos juntos en esto. Antes el hacía motocrós y yo corría. Desde que lo dejó y empezamos juntos nos ayudamos el uno al otro”, afirma. De esta manera, la vitoriana ha cerrado un 2019 anunciando el fichaje por el club madrileño y habiendo ganado en categoría de 35 a 39 años el duatlón de larga distancia de Soria, el triatlón olímpico Campeonato de España de A Coruña, el Estatal de media distancia en Ibiza y un tercer puesto en el Campeonato de Euskadi en el triatlón olímpico en Sestao. “Ha sido un año muy bonito en el que ambos hemos compartido muchas carreras y estoy ilusionada con la nueva temporada en mi nuevo club”, recalca Martínez.

La atleta vitoriana no oculta en todo momento que no se siente profesional pese a pasar esta temporada a categoría élite. “Esto para mí es un hobby y cuando deje de divertirme lo dejaré”, indica. Cabe destacar que nunca ha sido una aficionada al mundo en el que ahora está sumergida de lleno y menos aun creía que pudiera haber conseguido medallas. De pequeña tocó varios deportes y de los 20 a los 30 años dio tumbos por varias carreras populares pero nunca llegó a engancharse. A medida que iban pasando los años le fue picando el gusanillo por el triatlón esprint y olímpico, mucho más cortos que el triatlón. “La primera carrera fue en Logroño y los días previos recuerdo que no sabía qué hacer. Me entraron miedos por si saldría del agua bien y si llegaría en condiciones a correr, parte en la que soy fuerte”, recuerda la alavesa. En esta su primera experiencia quedó séptima y se demostró a si misma que podía. “En ese momento se me inyectó el veneno y ya pensaba cuándo serían las siguientes carreras”, rememora.

A aquella primera experiencia en triatlón le siguieron los primeros entrenamientos y las primeras dudas, lógicas, por cómo prepararse de manera óptima e inteligente para las carreras. En este aspecto entra la alimentación fuera de las carreras, la suplementación durante las mismas y las cargas en cada entrenamiento. Para lo primero Sabino y ella se ayudan el uno al otro para llevar una dieta acorde a sus intereses, para lo segundo han apostado por la marca Keepgoing, mientras que para lo tercero ha sido la propia Sandra Martínez la que ha decidido adquirir conocimientos. “Estoy estudiando para entrenadora de natación, de gimnasio y triatlón. Nos viene bien y quizá me pueda dedicar a ello”, recalca.

Tras la mencionada primera carrera y primeros entrenamientos comenzó a vivir una evolución alta. “Sé que llegará un momento en el que deje de mejorar y alcanzaré mi techo pero aun queda para eso, seguiré trabajando”, indica. En dicha evolución quizá el punto de inflexión donde sí fue consciente de que podía ser élite lo vivió en Soria esta temporada. Fue allí cuando tras ganar le empezaron a llover ofertas y fue ella quien se decantó pro el Tri Infinty Móstoles, club del que formará parte desde marzo de 2020.

experiencia en sestao e ibiza En cuanto a las carreras de esta temporada la triatleta vitoriana ha querido destacar dos, concretamente el Campeonato de Euskadi de Sestao y el Campeonato de España de Ibiza. En la localidad vizcaína logró finalizar en tercera posición después de haber pasado una noche con dolores de tripa que no hicieron otra cosa que restar puestos en la prueba del agua. Tras el traspiés en la ría empezó a escalar posiciones con la bicicleta para terminar en tercera posición en su grupo de edad, después de empezar séptima en el tramo de correr. “La natación no me salió bien y entonces me tocó sufrir mucho encima de la bici. Vi que en la bici estaba fuerte y poco a poco apreté. Luego en la carrera fui avanzando con la mente puesta en ganar posiciones para quedar cuanto más arriba mejor. Aguanté bien hasta el final y logré la tercera plaza”, recuerda.

En cuanto al Estatal de Ibiza lo califica como uno de los half más duros en los que ha tenido que correr. En el agua no le fue mal pero encima de la bicicleta fue cuando adelantó nueve posiciones. Tras esto le llegó la prueba a pie donde tenía que hacer tres vueltas, “la primera de conocimiento, la segunda de transición y la tercer a reventar hasta ganar”. Terminó haciéndolo en su grupo de edad.

objetivos Por otro lado, entre sus principales objetivos se encuentra “lograr quedar lo mejor posible en los Campeonatos de España en élite y en trabajar todo lo posible para llegar bien a las citas”. Se muestra ilusionada por el salto de categoría y al mismo tiempo reconoce que tendrá que “dar un plus para hacerlo bien y mejorar si puedo los ritmos. Si los entrenamientos son buenos, disfrutas y tienes constancia en lo que haces los resultados llegarán”.

triatlón femenino Por último, afirma que ha vivido una transición positiva en el mundo del triatlón femenino en los últimos cuatro años. Recuerda las primeras carreras donde las corredoras brillaban por su ausencia y cuenta con alegría como hoy en día son muchas las que toman parte en cada prueba. “La evolución ha sido buena y va a más cada año, aunque sí me gustaría decir que las chicas que participamos es porque lo hemos entrenado bien, mientras que muchos chicos van por ir a ver qué pasa. Quizá nosotras lo hagamos porque al ser menos no queremos quedar últimas”, asegura la alavesa.

En definitiva Sandra Martínez se enamoró del triatlón en la primera carrera que disputó en Logroño. Tras esto han sido muchas las pruebas en las que ha quedado en podio. Aun así no es algo que busque sino el resultado de unos entrenamientos inteligentes que le llevan a lograrlo mediante la constancia, la pasión por lo que hace y por encima de todo, la diversión que le genera.