Paolo Galbiati se mostró muy satisfecho con el aplastante triunfo del Baskonia ante el Zaragoza en una velada muy completa de sus pupilos y donde pudo repartir los minutos entre toda su plantilla.
"Ha sido un partido muy serio. Los primeros diez minutos fueron increíbles en ataque y en defensa, los segundos así así, un muy buen tercer cuarto y el último para administrar los minutos porque el viernes y el domingo tenemos otra batalla", valoró.
Tras un arranque meteórico, el técnico italiano resaltó que "no es fácil mantener el ritmo porque en el primer cuarto casi teníamos 30 puntos de ventaja".
"Hemos anotado muchos triples, sobre todo Omoruyi y Forrest. Me gusta que hayamos compartido bien el balón, hicimos todo con la velocidad adecuada y estuvimos correctos. Los jugadores deben entender que hay que jugar los 40 minutos contra todos", reconoció Galbiati.
También se congratuló por el hecho de que los doce jugadores pudieron saltar a la cancha y nadie se vio exigido a nivel físico.
"Las sonrisas de los jugadores ayudan. Nadie ha jugado muchos minutos, estábamos cortos y con tres niños en el roster no era fácil, pero Mate y Vit han dado buenos minutos", elogió.
Preocupado por Kurucs
Cuestionado por Kurucs, de nuevo ausente ante el Zaragoza, no dio buenas noticias. "Tenemos más jugadores lesionados que sanos. Rodions tiene mal el pie y vamos a ver día a día. Me produce frustración porque es un guerrero muy importante para mí. Necesitamos que otros jugadores den un paso adelante. Hoy han sido buenos minutos para Jesse, que tiene más partidos que entrenamientos. Esperamos a todos", recordó.
Tras advertir que "abril y mayo serán meses duros para todos", Galbiati valoró la presencia de Khatiashvili, Hrabar y Bol dentro del equipo.
"Los jóvenes no tienen aún nivel físico ni táctico para competir en la Liga, pero si continúan trabajando bien podrán ser jugadores interesantes en el futuro", concluyó Galbiati, quien para acabar aseguró que el próximo partido ante el Real Madrid será muy exigente y no entiende las numerosas críticas hacia el conjunto blanco tras perder la final de Copa.