Desde que en 2003 se abandonó la sala donde nació el Azkena Rock Festival para trasladarse a Mendizabala y tomar otro empaque, hay algo que el certamen ha intentado cuidar siempre en sus carteles y que tiene que ver con esa parte de su oferta musical que va más allá de los grandes nombres. Como es lógico, en algunos casos se ha acertado más y en otros menos a lo largo del tiempo, pero es verdad que hace doce meses, incluso antes de llevarse a cabo la cita, fue patente que las cosas no iban bien encaminadas. Por fortuna, en este 2026 se ha vuelto a centrar la mirilla.
Además, esa identidad se ha reflejado de igual manera en los tres días, jornadas en las que ni las tormentas del viernes ni la lluvia del sábado han supuesto mayor problema, más allá de la cancelación parcial de Black Maracas cuando los madrileños llevaban ya un rato sobre el escenario y del concierto retrasado y acortado de The Damn Truth.
Los ‘azkenitos’
No es consciente de la que ha liado este año Pelle Almqvist con su referencia a los azkenitos en el concierto que The Hives. Hasta Txusta, cantante de Lepora, hizo un guiño durante la actuación de los vitorianos celebrada el sábado. La palabra ha ido de boca en boca durante el certamen en no pocas conversaciones.
En lo que tiene que ver con los números, la organización habla de más de 48.000 asistentes a lo largo de estos tres días, algo más que en 2025 y en la línea de los últimos años tras la pandemia. La familia azkenera es fiel, de eso no hay duda. Y hay quien se pregunta si sería bueno forzar la máquina para intentar ir a por cifras mayores, teniendo en cuenta la comodidad, cercanía y buen ambiente con el que se vive este certamen en los aforos actuales.
A partir de ahí, el festival ya tiene puesta toda su atención sola y exclusivamente en 2027, cuando se celebrará el 25 cumpleaños de su nacimiento. Dentro de las posibilidades y características del ARF –no solo económicas–, es de esperar que sea una fiesta por todo lo alto, ya que el vigésimo aniversario se quedó en el limbo del covid-19. Pero que nadie se empiece a volver loco pensando en carteles imposibles, que soñar es gratis pero luego hay que aterrizar en la realidad.
Conciertos
Dejando a un lado otras consideraciones –se ha hablado y mucho este año en el recinto sobre el precio de las consumiciones–, el ARF saborea su balance musical con un buen sabor de boca, también por recuperar ese afán de proponer al público aventuras locas que se salen de sus propios cánones, como lo de Carpenter Brut, que gustó a unos y dejó muy cabreados a otros. Aunque igual con lo que sí se forzó demasiado la máquina el evento fue con Sleaford Mods.
Con todo, en el balance musical –sin perder de vista que cada persona asistente tendrá sus momentos preferidos–, el Azkena de 2026 se despide con la sensación de que, en general, se ha vivido un nivel medio bastante alto. Por eso, el listado de actuaciones que han estado entre lo mejor de estos tres días es amplia, incluyendo a Jason Isbell & The 400 Unit, Corrosion of Conformity, Vandoliers, Alice Cooper, Old Crow Medicine Show, Hällas, Voivod, Tropical Fuck Storm, The Hives, Therapy?, Split Dogs, Starbenders, Circle Jerks, Social Distortion y Starbenders. Ha habido mucho y diferente entre lo que elegir por parte de una familia azkenera que ya descansa con los ojos puestos en los días 17, 18 y 19 de junio de 2027.