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El legado del eterno Alice Cooper

Mendizabala vibra en una segunda madrugada del Azkena Rock Festival que devuelve a Evaristo a casa

Las mejores imágenes de los conciertos del viernes (II)Jorge Muñoz

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Con el recinto con ganas de más, el Azkena Rock Festival afrontó la última parte del viernes –que se alargó hasta bastante bien arrancado el sábado– con el final de su segunda jornada. Sin perder de vista lo que podía venir del cielo, por aquello de que apareciera alguna tormenta de última hora, Mendizabala se adentró en la oscuridad nocturna con la locura extraterrestre de Henge –en el Trashville se lo pasaron en grande– y unos The Temperance Movement más que acertados, sobre todo para lo que pedía ese instante del día. 

Volvieron al recinto unos Tropical Fuck Storm a los que se les nota que el paso del tiempo está haciendo con ellos como con los buenos vinos. Todo suma. Claro que tanto los australianos como los de Glasgow tuvieron que lidiar con una familia azkenera que estaba ya preparándose para el reencuentro con Alice Cooper, que llegó justo después.

Tropical Fuck Storm

Más de tres lustro después de su anterior visita al ARF, Vincent Damon Furnier volvió y lo hizo como solo él sabe, más allá de que ande cerca de los 80. Él mismo apunta que está dando ahora sus mejores conciertos. Tal vez sea mucho decir, pero lo cierto es que el de Detroit tiene, para empezar, un repertorio que da para lo que quiera. Además, tiene un dominio del escenario y de lo quiere hacer con él que está fuera de toda duda. No hay nadie como él y Alice Cooper lo sabe.

Recta final

El personal acabó por todo lo alto su concierto, aunque antes ya había quien había escapado para ver a The Dwarves. Además, a la madrugada todavía le quedaba mucho más por ofrecer con dos conciertos paralelos para atronar el final de la segunda jornada. Voivod se llevaron por delante en tercer escenario con una descarga sin descanso. Fue el chute de energía que necesitaban muchos.

Evaristo en el Azkena Rock Festival

Claro que la competencia, por así decirlo, era dura. Evaristo volvía a actuar en casa después de bastante tiempo. Lo hacía repasando su trayectoria, desde La Polla hasta Tropa do Carallo. Y a eso se dedicó ante un personal entregado, que cantó todos y cada uno de los temas que fueron resonando desde el segundo escenario. Hubo gritos, saltos... Es que la música salida de Agurain da para mucho.