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Un tesoro de Rioja Alavesa rico y... frágil

Eduardo Moreno San Pedro presenta el martes en Vitoria y el sábado en Laguardia el libro ‘Recorrido por la música en Rioja Alavesa’

Un tesoro de Rioja Alavesa rico y... frágilPilar Barco

Del desarrollo del oficio de organista en estas tierras hasta la iconografía musical pasando por los gaiteros, las bandas, los compositores, los cantorales... De Elvillar a Barriobusto sin perder de vista Páganos, Labastida, Baños de Ebro, Yécora... Todo ello reunido en Recorrido por la música en Rioja Alavesa, el nuevo libro de Eduardo Moreno San Pedro, que se presenta este día 14 en la capital alavesa y el 18 en Laguardia.

En concreto, en Gasteiz el encuentro con el público se producirá el martes en la librería Zuloa a partir de las 19.00 horas. El sábado, la cita tendrá lugar a partir de las 12.00 horas en la Casa Garcetas. Serán dos oportunidades únicas de acercarse a una obra con un marcado carácter divulgativo. “El objetivo es que cualquier persona, aunque no sea amante de la música, pueda rapidísimamente ser consciente de nuestro patrimonio”, de una riqueza cercana, propia, compartida que eso sí, “es rica pero también frágil”, como recuerda el músico, compositor, directo, profesor, investigador y escritor alavés.

“A veces no somos conscientes ni de lo que ha habido ni de lo que hay”. Por ejemplo, entre estas páginas hay una parte específica dedicada a la iconografía “en la que se habla de cosas que ya han desaparecido en estos años”, un capital ya imposible de recuperar. Igual que va a terminar pasando con los órganos. Con ellos, como ya explicó Moreno San Pedro en este periódico el verano pasado, el músico estará desarrollando un proyecto para grabar un disco con estos instrumentos ya que es “lo que no se toca, se estropea” y ahora mismo “no los toca nadie, con lo que se van a perder” más pronto que tarde.

Formato accesible

Son dos cuestiones que ejemplifican la razón de ser no solo de este libro –fruto de una larga y profunda investigación–, sino también de los dos títulos que le han precedido: La Música en Laguardia del siglo XII a la actualidad y Más allá de las bandas de música de Rioja Alavesa. Eso sí, aunque Recorrido por la música en Rioja Alavesa tenga tan importantes objetivos, trate una temática en apariencia inabarcable y sea producto de un trabajo de años, se presenta al público en un formato muy accesible, con tan solo 170 páginas, y una estructura sencilla.

'Recorrido por la música en Rioja Alavesa'

El resultado final se estructura en una serie de capítulos que obedecen a las distintas materias que se tratan, haciendo referencia a todas las localidades de Rioja Alavesa. “La intención es sensibilizar a la gente para que se dé cuenta de lo que tiene. Yo leo libros científicos, pero tengo claro que si hubiera hecho esto con 800 páginas y una estructura al uso, no llegaría. Y esta es una publicación que se puede leer en dos o tres tardes, sin ningún problema”, algo para lo que también ha sido importante el trabajo del editor Enrique Cabezón.

“A veces no somos conscientes ni de lo que ha habido ni de lo que hay” y de ahí la necesidad de un libro como el que ahora se publica

A partir de su lectura, lo que el autor pretende es “abrir puertas” a “muchísima información” desde el siglo XII hasta mediados del XX. “Lo que sucede en nuestro presente es algo que en el futuro tendrán que contar otras personas, si así lo desean”. Serán nuevos capítulos de la historia de un patrimonio musical en Rioja Alavesa “que ha tenido una gran importancia, también cuando hablamos de inversión económica. Por ejemplo, en el siglo XVIII hay una época de crisis que parece que no afecta aquí porque, por lo que sea, se hace una inversión en órganos y en cuestiones materiales que es más que importante”.

Dinero invertido

Hoy, cuando la música se lleva en el móvil, puede parecer mentira hablar de ella como un lujo. Pero, en realidad, lo ha sido durante muchos siglos. “Se podía escuchar solo cuando se interpretaba. Y en Rioja Alavesa te encuentras a lo largo del tiempo con inversiones económicas sorprendentes en músicos profesionales, instrumentos...”.

'La Música en Laguardia del siglo XII a la actualidad'

La razón está en que “en el día a día, en las grandes fiestas, en el quehacer de la iglesia... la música era parte esencial. Por eso se invirtió en ella. Un ejemplo lo podemos ver en Laguardia. Desde 1665 hubo una capilla con entre 8 y 10 músicos a sueldo. Imagina el Ayuntamiento del momento con una decena de músicos a sueldo, cuando hoy hay localidades que si tienen uno ya es un lujo”. Por ello, el clarinetista remarca que “es muy evidente que el patrimonio ha sido riquísimo” y que es imprescindible estudiarlo, darlo a conocer, mantenerlo e incrementarlo. Bueno, eso sería el ideal.

Para alcanzarlo, este libro se desarrolla en dos partes. En la primera, mediante un conjunto de narraciones históricas, se contextualiza y humaniza la vida musical en apartados como el oficio de los organistas, la enseñanza musical, los ministriles y músicos dentro de la iglesia, gaiteros, música para ser danzada, cantos tradicionales y bandas de música. La segunda está formada por una serie de catálogos e inventarios donde se aborda el patrimonio musical de Rioja Alavesa: iconografía, manuscritos, cantorales, sillerías, facistoles, órganos, personalidades destacadas y compositores.

Así se presenta en una obra producto de mucho tiempo de labor desarrollada entre archivos como los de Navarra, Catedral de Burgos, Álava, Diocesano de Vitoria..., sin perder de vista publicaciones como la realizada por José Santos de la Iglesia en torno a los órganos de Álava, por ejemplo. “Me ha costado mucho hacer este libro... pero cuando te lo pasas bien, lo haces y ya está. Igual es un acto de romanticismo absoluto”, dice con una sonrisa. “Lo único que espero es que sea útil”, subraya sin descartar que, a pesar de su apretada agenda en sus otras facetas musicales, una nueva investigación se plasme en otra publicación. “Enredando voy a seguir”.

Una identidad a mantener

A la espera de esos futuros pasos, Recorrido por la música en Rioja Alavesa es ya una realidad que pretende “despertar sensibilidades” y “poner la atención en la identidad de una tierra que se diluye en la globalización y en una sociedad individualista”, como deja escrito su autor en la parte final. Se busca, además, ser un reclamo a otras personas que quieran y puedan investigar y profundizar sobre algunas de las cuestiones que aquí se tratan.

El músico, compositor, director, profesor, investigador y escritor Eduardo Moreno San Pedro, en Laguardia, con algunos ejemplares de su nuevo libro

“Siento que es importante contar lo que aquí está. No va a cambiar el mundo, pero es riqueza para nuestra tierra y eso genera que sea reconocible, que tenga identidad”. Un patrimonio que también está, o debería estar, en manos de las nuevas generaciones, con las que Moreno San Pedro trabaja de manera habitual en su faz de profesor, transmitiendo la música. “En general, noto un cierto desapego al hecho de vivir en comunidad. No somos conscientes de que todos dependemos de todos, más allá de que cada uno viva o piense como quiera. Necesitamos dejar de estar como anestesiados porque a veces da la sensación de que no hay compromiso con nada. Y el patrimonio musical que está en este libro necesita de ese compromiso para no desaparecer”.

'Más allá de las bandas de música de Rioja Alavesa'

En este sentido, “entre los jóvenes de hoy, como pasaba cuando lo éramos nosotros, hay gente maravillosa, pero ahora parece que no existe un compromiso con el entorno; parece que viven escondidos, que nos les gusta que les miren”. Tal vez estas páginas sirvan para despertar la curiosidad y el ánimo por conocer, valorar y disfrutar del patrimonio musical de Rioja Alavesa. Al fin y al cabo, el desconocimiento lleva al olvido, al deterioro y a la pérdida. A buen seguro de todo ello y más se hablará en las dos presentaciones que se van a llevar a cabo de la obra tanto en Vitoria como en Laguardia, oportunidades de encontrarse en torno a la música en particular y la cultura en general.