Cuando la música sueña, el público despierta. Con esa idea juega la Banda Municipal de Música de Vitoria de cara a su próximo concierto de abono, que se producirá este miércoles en la capital alavesa. Va a ser una actuación "con mucho ritmo y energía, un concierto para estar atentos", explica Luis Orduña, director de la centenaria agrupación, que estrenará una obra escrita de manera expresa para esta cita.
Como de costumbre, el encuentro con el público se producirá a partir de las 19.30 horas en el Palacio de Congresos Europa, donde, eso sí, no queda ni un solo hueco libre. Ante las personas presentes, la Banda contará con la presencia especial de la acordeonista gasteiztarra Naiara de la Puente. De su mano, se presentará por primera vez Jaialdi, concierto para acordeón y banda sinfónica de Mikel Chamizo.
La primicia
"Está siendo un reto muy positivo y enriquecedor", apunta De la Puente en lo que va a ser su primera colaboración con la Banda, algo que se explica, sobre todo, por la falta de repertorio compuesto para acordeón y banda. De ahí que ante el interés de la agrupación, se invitase a Chamizo a sumarse al proyecto con esta creación.
"Buscaba una obra que respondiese a un lenguaje contemporáneo y que al mismo tiempo respondiera al tipo de público que tienen las bandas", explica el compositor, que para crear su nueva obra ha tomado como punto de partida una anterior, Festa. En este caso, se intenta trasladar al público el ambiente de una fiesta vasca, pero no a través de melodías conocidas o instrumentos reconocibles. Se evocan las risas, los gritos, el movimientos, los sonidos...
Resto del programa
La sesión se abrirá con Fanfare Ritmico de Jennifer Higdon, “una pieza vibrante que captura ese pulso casi vertiginoso de la vida contemporánea. Es una obertura luminosa, directa, que sitúa al oyente desde el primer compás en un estado de expectación”, describe Orduña. Después llegará el estreno de Jaialdi.
El tercer título de la tarde será Fantastic Dreams de Frank Ticheli, “una suite que nos lleva a territorios oníricos, cambiantes, casi cinematográficos. Es un viaje emocional que pasa por la exaltación, la nostalgia y la fantasía, y que deja al público con la sensación de haber transitado distintos mundos”, afirma Orduña.
Este octavo concierto de la temporada “va a ofrecer un programa excepcional de tres piezas con tintes contemporáneos, oníricos y de nuestro folklore, una de ellas un estreno absoluto muy especial. Una propuesta de lo más interesante y es que cuando la música sueña despierta en el público la imaginación y los sentidos”, asegura Sonia Díaz de Corcuera, concejala de Cultura y Educación.