No cabe duda de que, a día de hoy, la inteligencia artificial es una herramienta más que forma parte de la vida de muchas personas. Gracias a su sistema, es un elemento que transforma y cambia la idea en la que trabajamos, comunicamos y realizamos ciertas tareas. Con sus mecanismos, hemos evolucionado en la forma de hacer más sencillos los procesos formativos y productivos.

Sin embargo, no es oro todo lo que reluce. La inteligencia artificial, también conocida como IA, puede suponer algunos peligros o riesgos que muchas veces ignoramos pero que, queramos o no, están presentes y conviene conocerlos para evitar problemas.

El consejo de la criminóloga

Con más de 2 millones de visualizaciones y más de 75.000 'likes', la publicación de la criminóloga María Aperador, más conocida como @mariaperador, detalla una serie de "Cosas que no deberíamos decirle nunca a la IA". Todo ello en un tono informativo para ayudar a los usuarios a evitar peligros innecesarios.

"Mucho cuidado con contarle estas 5 cosas de ti a la Inteligencia Artificial. Una investigadora de OpenAI acaba de dimitir denunciando que la empresa tiene el archivo más grande de la historia de pensamientos íntimos. Así que imagínate todo lo que pueden hacer con la cantidad de datos que han recolectado de todo lo que nosotros le contamos. Así que, ¿qué es lo que nunca deberías decirle a la IA? ", comenta a modo de introducción la experta.

María Aperador cuenta ejemplos bastante evidentes: "Primero: problemas de salud mental y datos médicos. Un millón de personas a la semana comparten con la IA su información médica. Y todo esto queda guardado en sus servidores. Segundo: datos bancarios, contraseñas o números de cuenta. Parece muy obvio pero muchas veces al adjuntarle una captura a la IA podemos filtrar esa información sin darnos cuenta", continúa.

Asimismo, hay otros riesgos que es mejor prevenir: "Tercero: adjuntarle documentos legales con nombres y apellidos nuestros y de terceras personas. Cuarto: adjuntarle tu dirección, tu documento de identidad y tu información personal. Quinto: nunca le adjuntes a la Inteligencia Artificial capturas de pantalla ni fotografías personales, porque extraer absolutamente toda la información de estas fotografías", explica la criminóloga.

Las consecuencias de la inteligencia artificial

Por otro lado, no hay que olvidar que la inteligente artificial puede tener consecuencias en diferentes ámbitos. En el mercado laboral, puede hacer que algunos puestos de trabajo desparezcan, aunque también crear nuevas oportunidades laborales.

En lo social, usar los datos de manera incorrecta puede acabar con la privacidad y la intimidad de la persona en cuestión, además de que la IA es una herramienta que se puede usar para crear ciberataques, desinformación o contenidos falsos.

Por no hablar de que depender en exceso de este tipo de tecnologías puede perjudicar las habilidades cognitivas propias del ser humano. Finalmente, la falta de regulación puede causar errores y daños difíciles de reparar en todos los sectores.

Un ordenador portátil con el símbolo de la inteligencia artificial en la pantalla. Freepik

Una tecnología en aumento

De acuerdo con un análisis publicado por Eurostat con datos de 2025, tres de cada cuatro jóvenes del Estado (75%) emplearon herramientas de IA generativa. Una cifra que coloca al Estado como el noveno país con mayor uso en la Unión Europea, en una media del 64%. Además, algo más de la mitad de los jóvenes (53%) aseguró utilizarlas con fines personales, al mismo tiempo que un 21% la usa en el ámbito laboral.

Si nos fijamos en el conjunto de la población de 16 a 74 años, el 38% de los Estados usó tecnologías de IA generativa, cinco puntos superior a la media comunitaria (33%). En este caso, el uso también está relacionado por el ámbito personal: tres de cada diez personas recurrieron a estas herramientas para actividades no profesionales.