A lo largo y ancho del mundo, hay anécdotas que quedan registradas como récord Guinness debido a la dificultad, extrañeza o complejidad de las mismas. Y las hay de muchos tipos, tanto en el reino animal como en el ser humano. Es el caso de Joseph McGrail-Bateup, un hombre australiano de 58 años que ha batido la marca del grito más potente del que se tiene constancia en la historia.

El grito humano más potente jamás registrado

Este histórico suceso tuvo lugar el pasado 2 de mayo, en unos estudios de radio de Canberra, la capital de Australia. Joseph McGrail-Bateup llegó a la impresionante cifra de 122,4 decibelios al chillar durante varios segundos la palabra “now” (“ahora”, en inglés).

Para cumplir este hito, el protagonista tuvo que realizar nada más y nada menos que hasta siete intentos consecutivos, todos ellos bajo la supervisión de un jurado internacional para atestiguar esta particular hazaña.

Según indicaron los expertos en sonido, el chillido que emite este hombre cuenta con una potencia nunca vista: afirman que es una onda expansiva comparable al ruido directo que provoca el motor de una motosierra forestal, o incluso el estruendo de un avión a reacción despegando de la pista.

Secuelas físicas tras superar el récord

Después de superar esta marca, Joseph McGrail-Bateup sufrió un gran desgaste físico que le ha dejado duras secuelas. En una entrevista a la cadena CNN, el protagonista, que trabaja como limpiador de aires acondicionados, admitió las consecuencias de llevar su garganta al límite.

Es más, reconoció haberse quedado sin voz los dos días siguientes de gritar en la prueba, calificándolo como “horrible”, para añadir que no hay forma de practicar este desafío. Tan solo sugirió reservar las cuerdas vocales para ese día y así evitar lesiones antes del control del Guinness World Records.

Antecedentes similares que sorprenden al mundo

Por otra parte, es importante saber que Joseph McGrail-Bateup se inspiró en su cargo como pregonero municipal honorífico para afrontar este reto. Desde 2017, ocupa este puesto bajo el seudónimo de Lord Joseph, participando con anuncios sonoros en todo tipo de eventos locales.

Asimismo, no es la primera vez que el australiano bate un récord y se hace viral. En 2019, superó la marca récord de velocidad para un arquero al disparar 10 flechas seguidas, si bien meses después perdió su título al haber sido superado por un menor de siete años.

Joseph McGrail Bateup es una conocida figura en su comunidad Instagram: @lord_joseph_towncrier

El récord femenino, otra curiosa hazaña

Por otra parte, con este registro de 122,4 decibelios, Joseph McGrail-Bateup superó la marca global que ostentaba Annalisa Flanagan con 121,7 decibelios, una profesora de Irlanda del Norte que se hizo con este reconocimiento en 1994 emitiendo a la palabra “silencio”.

A pesar de haberse impuesto a la norirlandesa, el australiano aseguró en público que "ella sigue siendo la mujer más ruidosa del mundo", al mismo tiempo que él es el hombre con mayor potencia de grito.