El cuidado del pelo sigue una serie de pasos concretos para poder hacerlo de forma eficaz. A diferencia de lo que muchos creen, se aconseja llevar a cabo un proceso para mantenerlo sano, fuerte y limpio. Porque no basta con lavarlo, sino hacerlo correctamente y respetando el orden, con productos y técnicas adecuadas.

Por si fuera poco, mucha gente no sabe hacerlo adecuadamente. Y, por ende, acaba afectando a la salud capilar sin que se note al principio. Así lo indica una dermatóloga, Dra. Michelle Gatica, reconocida en este campo.

El orden, más importante de lo que parece

Según indica la experta, el orden es fundamental. El acondicionador debe ir antes del champú, porque se aplica de medios a puntas, donde el pelo está más seco y dañado. Por lo tanto, no es necesario llevarlo a la raíz, porque esa zona queda más sana por la producción de grasa.

En cuanto al champú, está preparado para limpiar el cuero cabelludo. Si se echa directamente en las puntas, provoca reseco y deterioro: basta con masajear la raíz con suavidad, para limpiar lo que queda sin agredir la piel.

La temperatura y la fricción

La temperatura del agua es otro factor que se suele pasar por alto: si es muy caliente, acaba dejando el cabello seco y eliminando los aceites naturales. Por lo que, optar por agua tibia o fría ayuda a mantenerlo más hidratado y brillante.

Por no hablar de otro fallo que hay que corregir: frotar la cabeza con fuerza. Al contrario de lo que se piensa, daña la fibra capilar y favorece la rotura, de ahí que sea recomendable masajear con la yema de los dedos y con movimientos delicados.

El lavado del cabello exige una serie de cuidados concretos Freepik

Una rutina sencilla pero eficaz

De acuerdo con esta dermatóloga, conviene recordar que todo depende del tipo de pelo, atendiendo a sus necesidades específicas. Porque, no es lo mismo un cabello rizado que uno liso, ni uno teñido que natural.

Por ese motivo, la frecuencia de lavado y los productos utilizados son la clave para buenos resultados. Eso sí, de nada sirve aplicar bien estos pasos una sola vez, de ahí que la constancia sea lo más importante para recuperar su vitalidad.

Asimismo, mantener una rutina regular, sin cambios bruscos, hace que el cuero cabelludo se equilibre y responda mejor a los cuidados.

Una mujer con el cabello lleno de espuma. Freepik

Otros hábitos y tratamientos recomendados

Para mantener una buena salud capilar, se pueden seguir una serie de hábitos sencillos a la par que eficaces. Uno de ellos es apostar por una dieta equilibrada y rica en proteínas, hierro, zinc y biotina.

También podemos lavar el cabello con frecuencia, pero de forma suave, porque un cuero cabelludo limpio favorece el buen estado del folículo. Y, en la medida de lo posible, no abusar de herramientas de calor, cuidar la cabeza del sol y realizar masajes suaves.

Por último, los errores más habituales son el uso excesivo de productos, la interrupción de tratamientos eficaces, evitar el lavado por temor a la caída o tomar suplementos sin indicación médica.