Mike James volvió cuando nadie lo esperaba. El antiguo base del Baskonia, que vistió la camiseta azulgrana entre diciembre de 2014 y 2016, protagonizó una de las historias de la temporada en Francia al reaparecer en el quinto y definitivo partido de la final de la LNB Élite, en el que el AS Mónaco se proclamó campeón tras imponerse al Paris Basketball por 92-101.

El estadounidense llevaba sin disputar un solo minuto desde el 5 de mayo, cuando el conjunto monegasco cayó ante Olympiacos en el cruce de cuartos de la Euroliga. Desde entonces, el máximo anotador histórico de la competición europea se había mantenido apartado por su conflicto con el club debido a los impagos que arrastra.

Su regreso, sin embargo, llegó en el momento más delicado. Paris Basketball y AS Mónaco afrontaban el quinto encuentro de la final de la liga con la serie igualada a dos victorias y con el título en juego. Además, los monegascos no podían contar con Matthew Strazel, una baja clave en la dirección de juego.

El base francés, que a sus 23 años fichará por el Efes cuando parecía tenerlo todo hecho con el Valencia Basket, fue sancionado con dos partidos tras los incidentes del tercer asalto de la serie. No en vano, fue expulsado después de dirigirse de forma airada al célebre árbitro Mehdi Difallah. La sanción, confirmada antes del choque decisivo, dejó al Mónaco sin uno de sus jugadores más importantes en la final.

Un regreso inesperado

Esa ausencia abrió la puerta al regreso más sorprendente. Mike James saltó a la pista a los cinco minutos del primer cuarto y lo hizo, además, de una forma peculiar: con la camiseta de Strazel, el dorsal 32 y el nombre de su compañero tapado.

Pese a la falta de ritmo competitivo, James volvió a ser útil en una noche clave. El estadounidense estuvo 23 minutos en pista y terminó con 7 puntos y 7 asistencias, aportando dirección y experiencia en un partido que Mónaco acabó llevándose por 92-101 para recuperar el trono francés tras perder la final el curso pasado, precisamente ante los parisinos.

El título se suma a una etapa especialmente importante de James en el Principado. Desde su llegada en 2021, el base ha sido una de las grandes referencias del crecimiento europeo del AS Mónaco, con títulos de liga en Francia, presencias en la Euroliga, Final Four y el gran reconocimiento individual como MVP de la Euroliga en 2024. 

Futuro en el aire

La reaparición coincide, además, con otra noticia especial para James. Por primera vez el base estadounidense ha sido convocado con Estados Unidos para la ventana FIBA de julio, en la que el combinado norteamericano se medirá a República Dominicana y México en el camino hacia el Mundial de 2027

De esta forma y a sus 35 años, el exbaskonista tendrá la oportunidad de debutar con su selección nacional en una convocatoria completada con una mezcla de jugadores con experiencia en NBA, G League y competiciones internacionales.

Y todo ello llega mientras su futuro sigue todavía abierto. Su continuidad en Mónaco está descartada y el Barcelona apareció como uno de sus destinos más probables para la próxima temporada. 

Sin embargo, la salida de Xavi Pascual, gran valedor de su fichaje y técnico con el que ya coincidió en el Panathinaikos, ha cambiado el escenario. El club blaugrana dio marcha atrás en la operación y el base vuelve a estar en el mercado, a la espera de encontrar una nueva oportunidad en Europa. 

Con el título francés recién conquistado, una llamada especial de Estados Unidos y su futuro aún por resolver, Mike James ha demostrado contra el Paris Basketball que su carrera todavía tiene capítulos importantes por escribir.